El acierto de los Juegos Plurinacionales
No se puede dejar de elogiar uno de los aciertos de la actual gestión de gobierno como es la instauración de los Juegos Deportivos Plurinacionales que este año cumplen su séptima versión en el nivel primario y la quinta en el secundario; además de la realización de las Olimpiadas Científicas Estudiantiles de Bolivia por séptimo año consecutivo.
Entre los logros dignos de aplaudir de estas competencias estudiantiles se encuentra el excelente incentivo que significa para cada alumno la oportunidad —sin excepción alguna y en igualdad de condiciones— de desarrollar sus habilidades físicas y motoras; a la vez de socialización.
Es que el deporte es una actividad que permite controlar frustraciones y logros porque se pierde y se gana, es un factor de confraternidad, tiene reglas claras y una leal competición por alcanzar nuevas marcas y resultados.
Las cifras registradas lo revelan: 500 mil niños inscritos para la primera fase en el nivel básico y 800 mil en el secundario, según la última publicación del Ministerio de Deportes en el libro “Los Pluris, el deporte en la revolución”.
También se observa que la experiencia permite ir mejorando su organización, de modo que se consoliden como un semillero de deportistas en disciplinas como el ajedrez, fútbol, fútbol de salón, miniatletismo, minibaloncesto, gimnasia artística, gimnasia rítmica, natación y voleibol.
Si a esos avances y logros se quitaran los intentos de uso propagandístico que desde el poder se realizan, los Juegos Deportivos Plurinacionales se consolidarían, con seguridad, como una política de Estado que, en el futuro, nadie se atrevería a eliminar.




















