El costo de producción de las industrias se encarece por la escasez del dólar
La escasez del dólar generó, desde hace varias semanas, incertidumbre en el país, principalmente en el sector industrial, porque se ha visto afectado por el incremento en los costos de importación de algunos insumos y bienes de capital que debe adquirirlos en el mercado externo, afirmó el segundo vicepresidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Wildo Dolz.
Ninguna de las medidas adoptadas hasta ahora por el Banco Central de Bolivia (BCB) frenaron la alta demanda de la divisa estadounidense. El propio Gobierno reconoció que no existe liquidez en el país y necesita con urgencia acceder a créditos externos que están a la espera del aval de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), con mayoría oficialista, que le negó hasta ahora viabilizar el acceso a esos recursos, lo mismo que la aprobación del proyecto de Ley del Oro.
Para Dolz, este es un panorama muy complejo que pone en apuros a la industria, puesto que debe sortear una serie de escollos para acceder a los cotizados dólares estadounidenses y, de esta manera, comprar, principalmente, los insumos esenciales para seguir produciendo y cubrir la demanda del mercado interno.
En la misma línea, el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, afirmó que la escasez de dólares en el sistema bancario ya está impactando en las operaciones comerciales a través del incremento de los costos y también del tiempo que se utiliza para hacer las transferencias al exterior.
También hizo referencia a que el costo financiero en los bancos se incrementó en 3%. Incluso, en las últimas semanas, se duplicó, lo cual, obviamente, significa un encarecimiento de la operación financiera para transferencia de fondos al exterior destinada a la compra de productos.
Sobre el tema, Dolz dijo que la banca incrementó la comisión por el servicio de transferencias al exterior hasta en un 6%. Esta medida está vigente desde el 21 de marzo pasado, cuando el BCB determinó esa alza, desde 1,6% a 2,0%.
Según explica el segundo vicepresidente de la CNI, este incremento le significa al sector industrial un alza de hasta el 3% en el costo de producción, que debe ser compensado, necesariamente, con la elevación del precio de los productos que fabrican, lo que significa que el consumidor final es quien asume ese coste adicional.
Dolz calculó que, entre el 60 y 70% de los asociados a la CNI, fueron afectados con un aumento en los costos de producción.
A esto se suma, agregó el empresario, que los importadores de insumos y bienes de capital dejaron de ser sujetos de crédito, ya que los proveedores del exterior, al enterarse de la crisis del dólar en Bolivia, consideran que la economía nacional no pasa por un buen momento y dudan que sus clientes bolivianos cumplan sus pagos y, por eso, ahora les dan todo al contado.
El gerente general del IBCE dijo que, si la escasez de la divisa estadounidense en Bolivia no es temporal, como sostuvo el presidente del Estado, Luis Arce, y se torna en un problema estructural, generará efectos inflacionarios en la economía nacional e impactos negativos
“El sector agropecuario habla de que podría comprometerse la seguridad alimentaria, no hay que olvidarse de que Bolivia es un gran importador de insumos para este y otros sectores, como la agroindustria, forestal, manufacturero y servicios. La consecuencia puede ser una elevación de los costos de importación que se traduzcan en mayores precios del mercado interno y un encarecimiento del proceso productivo, lo que al final supondría un aumento de los precios en el mercado”, advirtió.
Rodríguez recordó que el IBCE hizo algunas recomendaciones al Gobierno central, una de ellas es la urgencia de aplicar un shock financiero que aumente la oferta de dólares en el país. Para ello, es necesario que la ALP asuma su rol y apruebe los créditos externos y la Ley del Oro para el fortalecimiento de las reservar internacionales del BCB.
Un pacto social y eliminación del ITF
El IBCE planteó un pacto social productivo, a través de una agenda conjunta público-privada que defina líneas de acción para que los sectores de rapidísima reacción, como el agropecuario, agroindustrial y forestal maderero, generen procesos de inversión y de mayor producción y exportación para traer divisas al país en los próximos meses. Además, sugirió la eliminación del ITF y que el BCB emita bonos en dólares a un plazo fijo con una tasa de interés anual que podría ser del 7%.


























