7 cosas que debes saber sobre los antibióticos
Fueron descubiertos en la década de 1920, cuando Alexander Fleming descubrió que cierto tipo de moho mataba bacterias (así nació la penicilina). Hablamos de los antibióticos, medicamento que ha crecido en variedad y cuyo consumo es cada vez más frecuente.
El médico internista Luis Javier Diez Canseco destaca que en el siglo XIX la mortalidad era alta debido a infecciones gastrointestinales que hoy en día son menos complejas de controlar gracias a los antibióticos. “La pandemia del cólera nos enseñó mucho para poder inventar armas que nos puedan proteger contra los más grandes enemigos que tiene la raza humana: los microrganismos”, dice.
El especialista señala que, pese a los avances tecnológicos, una de las principales causas de muerte en el mundo son las infecciones del tracto respiratorio, como la neumonía ya sea comunitaria o intrahospitalaria, además de las infecciones del tracto digestivo, piel y sistema nervioso central, entre otras. “Un gran desafío como personal médico es tratar de no quedarnos sin estas armas ni necesitar cada vez fármacos más costosos o más complejos en su manejo”, comenta y resalta que, debido a la resistencia generada por el uso indiscriminado de los antibióticos, existe el riesgo de quedarnos sin estos que sean sensibles a las infecciones que a diario nos amenazan.
A propósito de la Semana Mundial de Concientización sobre el uso de los Antibióticos (que inicia hoy), dos expertos comparten siete aspectos esenciales que debes conocer sobre estos medicamentos:
- ACTÚAN FRENTE A LAS BACTERIAS
Diez Canseco explica que dentro del universo de los microrganismos existe uno muy importante que son las bacterias. “Estos seres habitan generalmente de forma simbiótica con nosotros. Pero, en el momento que se rompe esa simbiosis y las barreras naturales de nuestro organismo (piel, mucosas, sistema autoinmune), estos mismos nos pueden generar graves enfermedades llegando como punto final a la sepsis y muerte”, asegura. Subraya que los antibióticos son los fármacos que actúan frente a este grupo de seres microscópicos.
- NUNCA DEBEN SER AUTORRECETADOS
Diez Canseco manifiesta que el gran peligro de la autorreceta o la mala prescripción por personal no médico tiene dos aristas muy importantes. La primera trata sobre los efectos secundarios de los antibióticos. El espectro de acción tiene que ser adecuadamente evaluado y contextualizado por el médico tratante y no así por personal no entrenado. La segunda se refiere a un problema epidemiológico “muy peligroso”, ya que cada vez más se observan gérmenes multirresistentes a todas las familias de antibióticos.
Comenta, como ejemplo, el mal uso de la penicilina, ya que apenas uno siente picor en la garganta acude a la farmacia más cercana para su aplicación. “Con eso creemos que nuestro resfrío está curado, siendo este una infección viral que no requiere antibióticos”, asevera el especialista. Señala que esta práctica genera resistencia a los antibióticos, un problema que, de acuerdo cuenta, ve de forma más frecuente.
- SU PRESENTACIÓN DEPENDE DE LA EDAD Y OTROS FACTORES
La anestesióloga y especialista en medicina crítica Mónica Arébalo expone que la presentación de los antibióticos es variada. Algunos vienen en jarabes, cápsulas y viales endovenosos. “La administración de ellos va a depender de la severidad de la enfermedad, de los agentes etiológicos más probables, de la edad de los pacientes y del ambiente donde se encuentren, (en medios comunitarios u hospitalarios)”, adiciona.
Aclara además que hay antibióticos que vienen en las tres presentaciones y no necesariamente el inyectable es superior a la que se suministra vía oral. Menciona que comúnmente en pacientes pediátricos los padres exigen inyectables de penicilinas, porque creen que su eficacia es superior a la administración vía oral.
- SU INTERACCIÓN CON OTROS FÁRMACOS DEBE SER SUPERVISADA
Arébalo indica que sí existen interacciones entre antibióticos y otros fármacos. Los más comunes son con el Metronidazol y Tinidazol. “Ambos medicamentos son de uso común, no debe ingerirse con alcohol porque puede producir cefaleas, dolores estomacales y rubefacción. Las interacciones medicamentosas entre un antibiótico y otro tipo de medicación deben checarse de forma específica con el médico de cabecera, porque son variadas”, asegura la especialista.
- EL TRATAMIENTO DEBE SEGUIRSE HASTA EL FINAL
“La correcta prescripción y administración de los antibióticos tienen en las diferentes familias de estos medicamentos un tiempo de uso que no debe ser interrumpido”, afirma Diez Canseco. Advierte que, si se incurre en el error de cortar los tratamientos prescritos, se genera tanto un fracaso terapéutico como el inicio de un germen resistente, lo cual incluso implica -en casos más graves- riesgo de vida de los pacientes.
“La monitorización por parte de su médico de cabecera es muy importante para el uso correcto de este arsenal que, en nuestra época, está siendo mal utilizado por la población en general”, reflexiona.
- LAS MUJERES EMBARAZADAS PUEDEN TOMAR ANTIBIÓTICOS
Arébalo asegura que las mujeres embarazadas durante la gestación pueden padecer alguna infección, sobre todo urinarias, y tener que requerir antibióticos. Indica que los más seguros durante esta etapa y que no se asocian a abortos son las penicilinas, cefalosporinas y la eritromicinas. “El uso de otro tipo de antibióticos se ha asociado a un riesgo de aborto en las primeras 20 semanas”, agrega.
Añade que el uso de ciertos antibióticos para el caso en particular lo tendrá que prescribir el médico tratante. Estará determinado por el riesgo-beneficio y la severidad de la enfermedad, cuidando siempre de usar los antibióticos más seguros en esta etapa.
- LA MUJER PUEDE RECIBIR ANTIBIÓTICOS DURANTE LA LACTANCIA
Durante el periodo de la lactancia materna, existe la probabilidad de que la madre pueda requerir tratamiento con antibióticos por algún tipo de infección. Para este caso, Arébalo recomienda el uso de la página e-lactancia.org, donde uno puede obtener información de los antibióticos y otros fármacos aptos para la etapa de lactancia. “En esta página uno puede revisar si el medicamento es seguro para el bebé y si se excreta por la leche”, detalla.
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CÓMO SE GENERA LA RESISTENCIA A LOS ANTIBIÓTICOS
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la resistencia a los antibióticos es hoy una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo. “La resistencia a los antibióticos puede afectar a cualquier persona, sea cual sea su edad o el país en el que viva”, explica la entidad en su portal oficial.
La anestesióloga y especialista en medicina crítica Mónica Arébalo aclara que las personas no generan resistencia a los antibióticos, en realidad son las bacterias las que desarrollan ello. Añade que se pueden desarrollar alergias a los antibióticos, pero la resistencia es innata a las bacterias.
“La resistencia a los antibióticos se refiere a la pérdida de su capacidad para eliminar el crecimiento de las bacterias. Es decir, las bacterias se continúan replicando en presencia de los niveles terapéuticos de antibióticos”, apunta la experta.
Señala además que el impacto de esta resistencia bacteriana se traduce en mayor estancia hospitalaria y más visitas al médico. Comenta que se ve con frecuencia que se requieren antibióticos con espectro extendido o de última generación, los cuales generan más costos en la población y cambios de esquemas terapéuticos.
La OMS advierte que cada vez es mayor el número de infecciones —por ejemplo, neumonía, tuberculosis, gonorrea y salmonelosis— cuyo tratamiento se vuelve más difícil debido a la pérdida de eficacia de los antibióticos.
“El mecanismo por el cual una bacteria adquiere resistencia es por mutación genética o porque adquieren resistencia de otras”, asegura. Advierte que la población tiene bastante responsabilidad al consumir antibióticos sin prescripción médica, suspendiéndolo antes de tiempo y abusando de ellos en enfermedades virales como resfríos o diarreas. “En algunos países, el uso del antibiótico está estrictamente limitado a la venta bajo receta médica y tratamientos íntegros. No existe la venta a granel como en nuestro país”, observa Arébalo.
























