Joven noruega presa pide atención a su país
La ciudadana noruega Madeleine Alicia Rodríguez, detenida en 2008 por tráfico de drogas, reclamó ayer por la poca atención que su hija recién nacida ha merecido de parte de la Embajada de Noruega en Argentina (en Bolivia sólo hay un consulado en La Paz), que envío a una diplomática a mediados de noviembre que no pudo resolver las necesidades de salud de la niña.
Rodríguez dio a luz de emergencia el 10 de noviembre, en una clínica privada, y ahora debe cubrir una cuenta de 19 mil bolivianos, por los cuidados en la unidad de terapia intensiva que recibió su hija por su nacimiento prematuro.
Según Rodríguez, la representante diplomática, Eugenia Tapia, le sugirió que venda su historia a la prensa noruega para cubrir los gastos. Ante esta propuesta Madeleine le respondió que su vida privada no está en oferta y que esperaba el mismo trato que tienen las mujeres noruegas en su país cuando dan a luz: un subsidio.
Pero, la Embajada alegó que existen reglas que se tienen que cumplir y que sólo pueden prestar ayuda cuando se trata de un caso de vida o muerte.
Madeleine, que lleva detenida más de tres años, contó que desde el 10 de noviembre ha intentado contactarse con las autoridades diplomáticas de su país para que ayuden a su hija, que desde antes de su nacimiento libró una batalla por su vida, debido a que al ser su descendiente tiene nacionalidad noruega.
También denunció que la Embajada tampoco le brinda asistencia legal sobre su proceso en los tribunales.
Dijo que actualmente sólo tiene el respaldo de un abogado de Defensa Pública, que además de su caso debe atender a cientos de detenidos. Madeleine lamentó que los jueces ahora sean más severos con ella, debido a que las dos jóvenes noruegas que también fueron detenidas con ella se escaparon.
“Ahora no me van a dejar salir ni con fianza, luego de que sean escapado las chicas (Stina Brendemo y Chistina Oygarden)”, comentó Madeleine. Expresó que se siente discriminada por la poca atención que ha recibido a diferencia de Chistina Oygarden que huyó en 2010, luego de que la Embajada de Noruega le otorgó un pasaporte bajo otra identidad: Chistina Snemyr.




















