La mayoría de las alarmas comunitarias no funciona
La mayoría de las 428 alarmas comunitarias, que se instalaron en los barrios en 2015 y 2016 y se adquirieron con recursos de las Organizaciones Territoriales de Base (OTB) para la lucha contra la inseguridad, no funcionan.
El dirigente de Villa Busch y la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), Richard Zambrana, dijo que el vecindario aprobó que el municipio invierta 18.000 bolivianos de sus recursos en la compra de cuatro alarmas comunitarias que se instalaron en agosto de 2016. Sin embargo, ninguna funcionó hasta la fecha no porque no ocurrieran delitos, sino porque no se activan.
Contó: “Nos dijeron que tenían que funcionar desde el celular, incluso, nos dieron una capacitación. Se supone que la alarma tiene un chip y se llama del teléfono; pero, cuando intentamos no sonaron. Entonces, hablamos a la Alcaldía y nos dijeron que vendrían al barrio a verificar. Han pasado siete meses y nadie ha venido”.
Ante esta situación, los 2.442 vecinos de la OTB buscaron otra alternativa para contrarrestar los delitos y compraron silbatos a menos de 5 bolivianos para alertar al barrio en caso de una emergencia.
“Si alguien está en problemas, los vecinos tocamos el silbato y salimos a capturar a los agresores”, declaró un poblador.
Al mal funcionamiento de las alarmas se suma que los dos domicilios donde se instalaron sufrieron robos. Además se llevaron la bomba de agua que está frente al módulo policial.
El 90 por ciento de las OTB de Cochabamba adquirieron entre cuatro y siete alarmas dependiendo de su extensión. Los equipos se compraron durante las gestiones de los alcaldes Edwin Castellanos, Armando Vargas y José Marías Leyes, informó el dirigente de Villa Bush y representante de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), Richard Zambrana.
Los Tiempos intentó contactar a la directora de Seguridad de la Alcaldía, Vellka Krellac, para tener el informe de las alarmas sin éxito. En tanto que el secretario de Desarrollo Humano, Andrés Cuevas, prefirió trasladar las preguntas a la citada funcionaria y a otro trabajador, éste último no quiso declarar sin la autorización de Krellac.
Módulos policiales
Más de 30 módulos están cerrados en el municipio y no cuentan con policías para responder a las emergencias.
“El otro día ocurrió un accidente gravísimo en la avenida Víctor Ustáriz (a dos cuadras del módulo), vinimos corriendo y no había nadie para ayudar”, contó un vecino, Zacarías Rocha.
Los pobladores explicaron y mostraron las numerosas cartas que enviaron desde 2013 al Comando Departamental de la Policía y la Gobernación exigiendo personal para el módulo. Pero, a la fecha no recibieron respuesta.
Cámaras en los barrios
Ante la necesidad de mejorar la seguridad en sus barrios, los vecinos decidieron que esta gestión invertirán la mitad de sus recursos del Plan Operativo Anual (POA) 2017, 311.840 bolivianos, en la compra de cámaras.
“Esperamos que de este modo se reduzcan los atracos que vivimos”, declaró Zambrana.
El concejal Sergio Rodríguez (MAS) dijo que el uso de las cámaras no es el previsto, pues las imágenes sólo se entregan con requerimiento fiscal. Además, debido al sistema de rotación no siempre captan el hecho.
Según la documentación presentada por los vecinos, los recursos para implementar este tipo de equipos sale del presupuesto que tienen en el POA, a pesar de que la Alcaldía debería invertir en seguridad ciudadana con los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos.
En 2015, el presupuesto destinado a seguridad ciudadana fue de 36,8 millones de bolivianos y se ejecutó 22,4. En tanto, que en 2016 se presupuestaron 99,9 millones de bolivianos y se gastaron 94,7. Esta gestión se tiene un monto de 28,5 millones.
El concejal Rodríguez indicó que los recursos deben ser proporcionados por la Alcaldía y no así “confiscados” de la Coparticipación Popular.
“Cuando hicimos obras no se pidió un centavo a las OTB. Esta es una forma de confiscar recursos”, remarcó.
Ciudad necesita un sistema integrado de seguridad
Ante la creciente inseguridad ciudadana y la ausencia de reacción policial en muchos barrios, cada OTB, decidió buscar sus propios mecanismos de intervención. Sin embargo, el concejal Sergio Rodríguez indicó que se trata de sistemas aislados y se debería unificar con las instituciones de primera respuesta.
“Cada barrio tiene sus mecanismos, pero si pasa algo igual hay que llamar al 911 y esperar que lleguen los policías. En cambio, con un sistema integrado en manos de la Policía la respuesta podría ser más inmediata”, señaló Rodríguez.
Por el momento, la Alcaldía trabaja en el proyecto “Ciudad inteligente, ciudad segura” cuyo objetivo es generar un sistema integrado de todas las unidades de atención a emergencias con el uso de nuevas tecnologías.
Este proyecto es ejecutado por la empresa china Huawei e instalará 428 cámaras de seguridad, handies con GPS para la Policía, torres de control y una base de datos integral con escuelas, hospitales, Bomberos, la Policía y las unidades de la Alcaldía. La implementación demanda una inversión de 107,7 millones de bolivianos. Se espera que el trabajo esté finalizado y listo para utilizarse en agosto de esta gestión.
OPINIONES
RICHARD ZAMBRANA DIRIGENTE FEJUVE
“Tenemos necesidad de seguridad”
Tenemos muchas necesidades como barrio y una de ellas es la de seguridad. Nosotros le decimos eso a la Alcaldía; entonces, no hace colocar recursos. Primero fueron las alarmas y ahora son las cámaras. Lastimosamente, se va la mitad de nuestro POA cuando hay otras cosas que también quisiéramos hacer.
También pedimos que la Policía por lo menos haga operativos o patrullajes. Rara vez se ejecutan y eso también sería de mucha ayuda, porque incluso encontramos droga en una de las canchitas del barrio.
EFRAÍN BUSTAMANTE VECINO VILLA BUSCH
“Cambian proyectos que enviamos”
Al día siguiente de la instalación de las alarmas intentamos utilizarlas y no funcionaron. Hay mucha inseguridad, hace pocos días vaciaron una casa y el módulo policial está cerrado. Ocurren accidentes y no hay a quién recurrir por ayuda.
Nosotros le decimos a la Alcaldía nuestras necesidades y presentamos algunos proyectos; pero, nos cambian todo y terminamos teniendo obras que no son del agrado de los vecinos. Algunas, incluso, están mal hechas o no son funcionales.
SERGIO RODRÍGUEZ CONCEJAL
“Se necesita trabajar en prevención”
Todo sistema que se implementa en los barrios debería ser parte de un proyecto macro e integrado. Evitar tener mecanismos aislados que no ayudan tanto como un conjunto. Pero, además, es necesario trabajar en prevención. Evitar asesinatos y violaciones a través de campañas de valores en unidades educativas y en las familias. Está bien tener elementos de reacción como vehículos, módulos y alarmas; pero, cuando un hecho es premeditado es muy difícil evitarlo, sólo se logra con educación y promoción de buenas actitudes ciudadanas.































