Brexit: primer choque entre Londres y la UE
Bruselas, Londres y París |
El primer día de la cuenta atrás para el brexit ya sacó a relucir las diferencias. La primera ministra británica, Theresa May, abogó por acordar los términos de la futura relación con la Unión Europea (UE) “junto a los de la retirada”, una opción rechazada por su homóloga alemana, Angela Merkel.
Londres pidió ayer una negociación simultánea del acuerdo de salida y del estatus comercial futuro y Merkel rápidamente “cerró la puerta”.
Merkel señaló que uno de los puntos esenciales para el Gobierno alemán es que se negocie en primer lugar un acuerdo sobre la salida de Reino Unido del bloque y que “sólo cuando esto se resuelva”, se empiece a hablar sobre la “relación futura”.
Añadió que Alemania quiere que Londres siga siendo un “socio estrecho” de la UE porque el Reino Unido es “parte de Europa” y tiene “mucho” en común con el resto del continente, empezando por los “valores”.
“La UE es una historia de éxito única y lo sigue siendo tras la salida de Reino Unido”, subrayó.
La canciller manifestó que ni Alemania ni ningún otro socio europeo desea la marcha del Reino Unido, porque significa perder “un socio importante y fuerte”, pero que los 27 miembros restantes de la UE respetan esta “decisión democrática”.
Londres comunicó ayer oficialmente al Consejo Europeo su decisión de abandonar la UE nueve meses después del referendo en el que ganaron los británicos que abogaban por salir del bloque tras 44 años como miembro.
May pronunció un discurso histórico en Westminster en el momento de activar la salida: “Éste es un momento histórico del que no puede haber marcha atrás”.
En su futuro marco de relaciones con la UE, May expresó en la carta cursada a sus socios europeos su deseo de “un acuerdo de libre comercio audaz y ambicioso”, máxime cuando Reino Unido renunció a permanecer en el mercado único europeo para no aceptar una de sus libertades: la libre circulación de personas.
“El comercio es un asunto importante, pero un asunto todavía más difícil será el tema del movimiento de las personas”, dijo Catherine Barnard, profesora de derecho europeo en la Universidad de Cambridge, quien destaca la alusión de May a garantizar los derechos de los ciudadanos europeos residentes en Reino Unido.
INQUIETUD EN EUROPA Y ALEGRÍA EN EUROESCÉPTICOS
Entre la inquietud y la resignación, los dirigentes europeos mostraron ayer su voluntad de seguir trabajando con Londres, no sin advertir que el futuro no será fácil para la UE en un momento de auge de los partidos euroescépticos.
“Lamentamos que Reino Unido abandone la UE”, estimó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en un comunicado.
El presidente español, Mariano Rajoy, quiso enviar “un mensaje de tranquilidad, confianza y serenidad a todos los ciudadanos españoles que viven en el Reino Unido, a los ciudadanos británicos que viven en España”.
El ministro de Exteriores holandés, Bert Koenders, lamentó la pérdida de “un socio” con el que sintonizaba.
Nigel Farage, exlíder del partido euroescéptico británico UKIP y gran arquitecto del brexit, afirmó que la UE no se repondrá. “Somos los primeros en salir. Es histórico. Ahora somos nosotros quienes tomamos el mando”, dijo.
El diputado de extrema derecha holandés, Geert Wilders, celebró en Twitter “un momento histórico” y felicitó a Gran Bretaña por haber “recuperado su soberanía nacional”.


























