Denuncian que Nicaragua vive en un estado de excepción
EFE Y AFP
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la oposición nicaragüense advirtieron ayer que el país centroamericano vive en un estado de excepción “de facto” a un año del estallido de las protestas porque prevalece el abuso de la fuerza, el encarcelamiento de voces disidentes y la censura a los medios de comunicación.
Antonia Urrejola, relatora de Nicaragua en la CIDH, repasó lo ocurrido desde que el 18 de abril de 2018 unas protestas contra unas reformas de la Seguridad Social se tornaran en una rebelión que ha dejado 325 muertos, entre ellos 24 menores de edad, y 2.000 heridos, según el organismo.
“La situación de derechos humanos en Nicaragua sigue siendo grave, se mantiene un estado de excepción de facto, se mantiene la negación del derecho a la manifestación, aseveró Urrejola.
En tanto, la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco acusó al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega mantiene el “asedio” y la “persecución” contra los nicaragüenses.
La Unidad basó su señalamiento en “el secuestro de más de 68 personas por parte de policías y paramilitares, la agresión a periodistas independientes y la evacuación de más de 300 personas” que intentaban participar en una protesta contra Ortega el miércoles.
“Lo acontecido el día de ayer reafirma el estado de excepción en el que Ortega tiene al país”, resaltó la Unidad.
La Policía de Nicaragua mantiene una prohibición de todo acto de manifestación contra Ortega, lo que deja al menos a dos personas detenidas cada día, según denuncias de la Unidad.
El ambiente de tensión a causa del conflicto entre una aparente mayoría de nicaragüenses y el presidente Ortega se ha mantenido desde el estallido social del 18 de abril de 2018, causado por reclamos por supuesta corrupción y abuso del poder en los últimos 12 años de su Gobierno, que incluye a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.
Las manifestaciones contra Ortega han dejado más de 300 muertos.
EXIGEN GARANTÍAS PARA PROTESTAR
La alta comisionada de la ONU para los derechos Humanos, Michelle Bachelet, instó el martes al Gobierno que las fuerzas de seguridad “garanticen los espacios necesarios para que las personas se reúnan pacíficamente”.
Daniel Ortega, un exguerrillero de 73 años, gobierna Nicaragua desde 2007.




























