La OMS pone en duda que el coronavirus viniera de un laboratorio
Wuhan |
Los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que investigan el origen de la pandemia en la ciudad china de Wuhan parecieron descartar ayer la teoría de la fuga del virus de un laboratorio.
El jefe de la delegación de la OMS en China, Ben Embarek, declaró en una entrevista a la AFP que había mantenido "conversaciones muy francas" con sus interlocutores chinos, útiles para "comprender" su posición sobre "una serie de declaraciones vistas y leídas en los medios de comunicación".
El equipo de expertos había visitado el miércoles el Instituto de Virología de Wuhan, acusado por el expresidente estadounidense Trump de haber dejado escapar el virus de uno de sus laboratorios, pero no se encontraron pruebas que apoyaran esta hipótesis.
Todas estas conjeturas darían lugar a "excelentes guiones para películas y series", dijo Ben Embarek desde Pekín por teléfono, prometiendo "atenerse a la ciencia y a los hechos" para sacar una conclusión definitiva sobre el origen de la pandemia.
El régimen chino ha esperado más de un año antes de permitir una visita de este tipo, pero muchos analistas dudan de que la delegación descubra alguna pista reveladora después de semejante retraso.
Por su parte, el zoólogo británico Peter Daszak, afirmó que "el trabajo avanza" y esperan poder explicar los resultados "tan pronto como sea posible".
Facilidades
En declaraciones a la televisión Sky News, Daszak dijo que en sus visitas en la ciudad hacen muchas preguntas y han hablado con gente, por ejemplo, que recogió las muestras que dieron positivo del suelo del mercado de Huanan, donde se detectaron los primeros casos.
"China está compartiendo datos con nosotros que nadie ha visto antes. Están hablando con nosotros abiertamente sobre cada posible camino", aseguró.
Daszak también ha señalado que no hay ninguna prueba de que el virus hubiese podido salir de un laboratorio, como el P4 de máxima seguridad biológica del Instituto de Virología de Wuhan, que la misión visitó el miércoles.
El británico ya había viajado a China hace años, donde colaboró con la viróloga Shi Zhengli, de ese instituto, en el estudio de los virus de los murciélagos de herradura en el sur del país tras la epidemia del SARS en 2003.
En este sentido, destacó que debe hacerse un trabajo similar y explorar las cuevas de murciélagos meridionales de China para investigar el origen del SARS-CoV-2.
Shi, a quien también se le conoce como la "mujer murciélago" por sus años de estudio de estos animales, aisló en 2013 una cepa de coronavirus en un murciélago de herradura de la provincia de Yunnan, en el sur de China, denominado RaTG13, cuyo material genético era un 96,22 por ciento igual al que causó la pandemia mundial, aunque ambos presentan también importantes diferencias.
Rastrear la potencial transmisión animal es una de las áreas principales del trabajo de la misión de la OMS, según declararon sus miembros durante las dos semanas de cuarentena que realizaron en un hotel de Wuhan.
Otra de las claves es el estudio de las primeras fases de la infección en la ciudad en lugares clave, como el mercado de Huanan, los hospitales donde se registraron los primeros contagios y los testimonios de quienes lo padecieron.
Pero algunas personas se contagiaron antes de que el virus estallase en el mercado, que funcionó como un instrumento amplificador, y esa es otra de las vías que deben explorar también los expertos para saber qué y cómo ocurrió.
Además de comprobar que pasó en los laboratorios y descartar la alternativa de que pudiese haber salido de uno de ellos.
La gran mayoría de la comunidad científica internacional coincide en que lo más probable es que el virus llegase al ser humano desde la naturaleza, a través de algún animal como "huésped intermedio".
Desde que concluyeron sus 14 días de cuarentena, hace hoy una semana, los científicos internacionales han visitado los dos hospitales que detectaron los primeros casos.


























