Gobierno electrónico: una necesidad
La participación, el control social, la rendición de cuentas y la trasparencia son herramientas que permiten a la ciudadanía a ejercer con eficiencia y eficacia su derecho a la información y a controlar. En el gobierno del presidente Evo Morales se promulgó el Decreto Supremo N° 3251 que aprueba los planes de Implementación de Gobierno Electrónico 2017-2025 y el de Implementación de Software Libre y Estándares Abiertos 2017-2025.
El gobierno electrónico, es un avance que vienen realizando varios países para alcanzar el pleno aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) que permita incorporar conceptos nuevos para una administración pública más eficiente, eficaz y transparente, mediante la información disponible para los ciudadanos. Eso significa, necesariamente, mecanismos de control de gestión, servicios, trámites y contratación estatal de bienes y servicios a través de las redes digitales. Todo ello, basado en la gestión del conocimiento.
Esto implicaría mejorar el desempeño del sector público, a través de
La adopción del gobierno electrónico, como la herramienta hacia la modernización y buen gobierno, implicaría mejorar el desempeño del sector público. La información y servicios en línea para la ciudadanía y el fortalecimiento de los elementos participativos provocaría automáticamente la formulación de estrategias nacionales y locales, para lograr una administración pública más transparente y democrática, adaptando sus servicios a las necesidades de los ciudadanos y las empresas y fortaleciendo las relaciones con éstos.
Las iniciativas de datos abiertos que se están implementando en el mundo ponen de manifiesto que esa apertura no sólo facilita la distribución de servicios a los ciudadanos, sino también el control que éstos pueden ejercer sobre su calidad.
Esta nueva forma de hacer gestión pública promueve, por tanto, políticas de transparencia, canales de participación ciudadana para el diseño e implementación de las políticas públicas (y su incidencia en la toma de decisiones) y mecanismos que estimulen el aprovechamiento de las capacidades, de la experiencia, del conocimiento y del entusiasmo de la sociedad para generar soluciones a todo tipo de problemáticas comunes.
Se está demostrando que el desarrollo económico puede darse por el retorno producido de la creación y venta de nuevas aplicaciones o servicios, o también por el ahorro que puede suponer producir servicios innovadores reutilizando, con un mínimo costo, información que proviene del sector público.
Si los Estados no se adaptan creativamente para aprovechar las nuevas oportunidades que se abren, se perderá una valiosa posibilidad para mejorar la calidad de las instituciones públicas, permitir que los ciudadanos sean verdaderos protagonistas de su destino y construir una sociedad con menos desigualdad.
La humanidad se encuentra en un nuevo periodo, el de la sociedad red, un nuevo espacio que cada día es menos abstracto y más tangible. Sus integrantes son ciberciudadanos, en un nuevo mundo.
El autor es abogado y comunicador
Columnas de JORGE COSTAS ARZE





















