El decreto del ‘dieselazo’
Los sectores productivos del país, desde los grandes agroindustriales hasta los pequeños agricultores que producen los alimentos para la mesa de los bolivianos, han rechazado el Decreto Supremo 5676 y advertido de sus consecuencias en una crisis alimentaria el próximo por la elevación del litro de diésel a 18 bolivianos, el doble de lo que pagaban oficialmente y que en el mercado ilegal superará ese monto.
El Gobierno Nacional ha justificado la medida bajo el argumento de es necesaria para frenar el contrabando de combustibles por la subvención y fija un cobro referencial de acuerdo con el precio internacional y los impuestos. El Decreto Supremo 5676, también, busca evitar la especulación y eliminar las filas por diésel en los surtidores.
Sin embargo, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) han señalado que la medida obliga a estos y otros sectores a pagar el doble por el carburante precisamente en el momento de cosecha de invierno y cuando se prepara la siembra de verano. Será inevitable que los precios de los alimentos suban por el encarecimiento del combustible o lo que es peor aún que muchos dejen de producir porque no resistirán la elevación de los costos en toda la cadena.
¿Qué efectos se prevén por el “dieselazo”? En el escenario más negativo se espera menos hectáreas sembradas y, por lo tanto, menos oferta de maíz, soya, trigo, sorgo, arroz y otros cereales. La reducción impactará sobre la provisión de alimento balanceado para pollos, cerdos y ganado lechero. El resultado será menos alimentos y a mayores precios para las familias, alertan los productores.
Uno de los sectores más afectados es el de los cañeros. El presidente de la Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia calificó el DS 5676 como “discriminatorio” y advirtió de que los afiliados a esta organización atraviesan una “emergencia crítica”, en declaraciones a los medios.
“Son más de 400 millones de bolivianos que se le debe al sector por el poco retiro del etanol que llevan, no nos han pagado nada, nos tienen sin liquidez, y nos desayunamos con un decreto que atenta contra el sector”, afirmó Córdova a Unitel.
Los productores están decididos a asumir medidas contra el DS 5676 y prevén un congreso en Warnes, Santa Cruz, el jueves. Sin embargo, además de rechazar la medida a la que consideran otra tranca que complica la producción en lugar de facilitarla para que el campo dé recursos y alimentos para los bolivianos plantearán opciones al Gobierno Nacional como avanzar en la producción de biodiésel y mayores controles contra el contrabando y el mercado ilícito de combustibles.
La problemática de los productores con el “dieselazo” es la señal por clara de la crisis energética que atraviesa el país y que requiere medidas de fondo y estructurales para incentivar el agro en lugar de asfixiarlo con efectos inevitables en la mesa de los bolivianos.






















