Celebran un Miércoles de Ceniza distinto por la pandemia
La pandemia de Covid-19 obligó ayer a celebrar el rito del Miércoles de Ceniza de forma distinta. Los religiosos optaron por imponer la ceniza en la cabeza para evitar el contacto o usar tinta en la frente.
“Hemos iniciado nuestro camino cuaresmal con esta eucaristía de Miércoles de Ceniza. Hemos cambiado: cuando se imponía la ceniza, lo hacíamos en la frente; en cambio, en esta ocasión simplemente hemos impuesto la ceniza en la cabeza, sin tocar al penitente”, explicó el arzobispo Óscar Aparicio.
El Miércoles de Ceniza se realizó luego del Martes de Carnaval y busca purificar al penitente para prepararlo para la Pascua. Es un periodo de seis semanas de penitencia que sirven para la celebración de la Semana Santa, que recuerda la muerte y resurrección de Jesucristo.
La Iglesia católica lamentó ayer la muerte de religiosos a causa de la pandemia desde el inicio de la primera ola y pidió a la población cuidarse cumpliendo con las medidas de bioseguridad, como el uso del barbijo, el distanciamiento social y el lavado de manos.
“Hay varios sacerdotes, son unos ocho y diez enfermos en esta segunda ola; ha habido unos cinco fallecimientos de religiosos y también de religiosas”, dijo el monseñor.
Aparicio llamó a la población a contribuir con la seguridad y evitar la propagación de la pandemia del nuevo virus.
Ayer, la misa de Miércoles de Ceniza se realizó con poca asistencia y cumpliendo con el distanciamiento social.
Los participantes llevaban el barbijo, incluso en el momento de recibir la ceniza en la cabeza.
El arzobispo expresó que no se puede afirmar que los religiosos se hayan contagiado durante sus servicios, pero pidió a todos tomar medidas de bioseguridad en todo momento.





























