Carta al presidente Rodrigo Paz

Columna
BITÁCORA DEL BÚHO
Publicado el 21/05/2026

“Te escribo desde un país donde oscurece

Y no es de noche

Te escribo

Porque oscurece

Te escribo sobre el muro

Que está al fondo de lo negro...”

Dice un fragmento del poema Te escribo, del francés Eugène Guillevic, sin lirismos ni sentimentalismos. Sin contemplaciones. Es esa misma oscuridad asfixiante, despojada de artificios y de brillos, la que hoy define nuestra realidad como país y como gobierno.

En Bolivia, presidente, no estamos viviendo una simple crisis política, no estamos frente a una coyuntura pasajera ni ante una disputa ideológica más dentro de la historia republicana. Lo que hoy atraviesa el país es una descomposición profunda de la gobernabilidad, una fractura moral de la sociedad y una degradación total de la democracia, causada por años de impunidad, caudillismo, fanatismo político y cobardía institucional.

Las calles hablan más fuerte que su Gobierno, presidente Paz, los bloqueos pesan más que la Constitución, la violencia parece tener más autoridad que el propio Estado. Y mientras Bolivia arde, usted habla, habla demasiado. Discursos, frases grandilocuentes, narrativas vacías. Retórica elegante para un país que se cae a pedazos.

¿Dónde quedó aquella “Bolivia para el mundo y el mundo para Bolivia”?

¿De qué Bolivia hablaba? ¿A qué mundo se refería?

Porque hoy el mundo no mira a Bolivia con admiración. La mira con temor, con desconfianza y con incertidumbre. El inversionista huye, el turismo duda, el ciudadano vive atrapado entre el miedo y el agotamiento. Y todo esto ocurre mientras el Estado transmite la imagen de una estructura débil, paralizada e incapaz de ejercer autoridad y seguridad a sus ciudadanos de esa otra Bolivia, con compatriotas que quieren avanzar y construir un futuro, mínimo, pero futuro al fin.

En el centro de este colapso, presidente, vuelve a aparecer la sombra oscura y grotesca del cocalero Evo Morales, figura que para millones de bolivianos simboliza el deterioro institucional y la destrucción sistemática del equilibrio democrático. No como un líder cualquiera, sino como el arquitecto de una cultura política basada en la confrontación permanente, en el caos social y en la lógica del sometimiento colectivo. Porque aquí ya no se trata simplemente de política.

Se trata del poder convertido en mecanismo de intimidación, de terrorismo, de criminalidad y de subversión. ¿Por qué sigue libre Evo Morales Ayma, campante y festivo en tierras tropicales, presidente Paz?

¿No era acaso su principal misión, después de asumir su mandato, aprehenderlo, juzgarlo y encarcelarlo? Mientras Morales permanezca libre, el país, su Gobierno, el futuro de miles de ciudadanos, empresarios, trabajadores, jóvenes profesionales, el aparato productivo, la democracia y la poca institucionalidad que queda, estarán amenazados y  atrapados en un callejón sin salida. 

Foucault explicaba que el poder moderno no necesita únicamente imponer leyes; necesita producir obediencia, moldear conductas y fabricar miedo. Bolivia cayó exactamente en esa dinámica: sindicatos convertidos en estructuras de presión, organizaciones sociales, a la cabeza de la COB, utilizadas como operadores, brazos políticos y una maquinaria ideológica destinada a dividir al país entre leales y enemigos.

Presidente, toda estructura de poder autoritaria necesita fabricar adversarios internos. Morales lo consiguió, ese fue su tan mentado instrumento político y hoy le está pasando la factura a usted y a su Gobierno.

El pequeño y mediano empresario fue señalado y puesto de rodillas, pérdidas millonarias, derrotas anunciadas y un colapso casi irreversible .

La clase media fue y es despreciada. El profesional independiente fue y es sospechoso. Su pecado fue y es tratar de seguir adelante y vislumbrar mejores días.

El ciudadano que quiere estabilidad es tratado como enemigo político, como rival, en consecuencia, hay que aniquilarlo, agredirle, herirlo.

El país fue lentamente intoxicado por el resentimiento de un solo sujeto que se sujeta sobre un puñado de subversivos que pretenden arrastrar la dignidad del país de los cabellos.

Y hoy vemos el resultado: Carreteras tomadas, ciudades cercadas, ciudadanos golpeados, negocios saqueados, familias aterrorizadas, trabajadores atrapados. Bolivia está parcialmente paralizada.

Pero lo más grave no es solamente el caos. Lo verdaderamente insoportable es la sensación de que el Estado se ha rendido frente a él.

Mientras grupos organizados imponen miedo y paralizan el país, su Gobierno responde con ambigüedad, vacilación y discursos interminables. Pareciera que nadie quiere asumir el costo histórico de ejercer autoridad. Pareciera que gobernar se ha convertido únicamente en administrar incendios mientras el país colapsa lentamente.

Hannah Arendt advertía que una sociedad entra en decadencia cuando la violencia comienza a disfrazarse de legitimidad. Eso está ocurriendo ahora en Bolivia.

El atropello se justifica como lucha social, el bloqueo se presenta como democracia. La intimidación se disfraza de reivindicación popular.

El país comienza a acostumbrarse al horror, al terror. Ese es el verdadero peligro. No solamente la violencia, sino la normalización de la violencia. El ciudadano ya se acostumbró a vivir sitiado, bloqueado, intimidado.

Se acostumbró al conflicto permanente, se acostumbró a la impotencia, a que un grupo reducido de parásitos pueda secuestrar la vida nacional cada vez que sus intereses políticos se ven amenazados. Bolivia y su gobernabilidad se han convertido en un meme.

¿Hasta cuándo, presidente Paz? Porque mientras las élites políticas juegan su guerra de poder, quienes pagan las consecuencias son siempre los mismos, la clase media, los emprendedores, los pequeños negocios, el agricultor, el empresariado en general. La gente que trabaja y sostiene este país mientras otros lo destruyen desde la comodidad del discurso subversivo.

Bolivia ha llegado a un punto de agotamiento histórico, de quiebre y de ruptura total de su tejido social. Está claro que no existe una sola Bolivia: hay dos o tres Bolivias diferentes. En consecuencia, también existen distintos tipos de bolivianos que no se reconocen entre sí y que se distancian cada vez más.

Y usted, presidente Paz, no puede seguir respondiendo a semejante crisis con prudencia burocrática ni con discursos de ocasión. El país necesita autoridad legítima. Necesita decisiones claras. Necesita un liderazgo que comprenda que gobernar no es administrar conferencias de prensa, sino proteger a los ciudadanos y preservar el orden democrático.

Porque cuando el Estado pierde autoridad, aparecen inevitablemente los depredadores políticos que ya le están respirando en la nuca, jadeantes, sedientos de venganza y de poder. Los caudillos, las mafias corporativas, los administradores del miedo, los que necesitan un país destruido para sobrevivir políticamente. La dictadura sindical y masista le están ganando la batalla.

Cuando desaparece la autoridad del Estado, la sociedad entra en una guerra de todos contra todos, sentenciaba con total claridad Thomas Hobbes. Bolivia comienza peligrosamente a parecerse a esa advertencia.

Y lo más trágico es que ya no solo se está destruyendo la economía. Se está destruyendo la idea misma de nación, de nacionalidad, de colectivo, de confianza y de unión. Porque una nación muere cuando sus ciudadanos dejan de reconocerse entre sí como parte de un mismo destino colectivo. Muere cuando el odio reemplaza a la convivencia, cuando la política se convierte en una maquinaria de resentimiento permanente.

Bolivia está llegando a ese límite. Por eso esta no es una carta política, es una sentencia evidente. El país se está quedando sin paciencia, sin estabilidad y sin esperanza.

El autor es comunicador social

Columnas de RUDDY ORELLANA V.

01/10/2026
En Bolivia empiezan a cruzarse demasiados nombres y demasiadas historias alrededor del narcotráfico. Sicarios, ajustes de cuentas, cocaína, el PCC, el...
24/09/2026
Bolivia acaba de regalarle al mundo una noticia extraordinaria desde los Yungas: el descubrimiento del Leopardus tilcayo, un nuevo felino silvestre que la...
17/09/2026
El gran problema de la historia boliviana es que nunca pudimos librarnos de la sombra de un Estado que todo lo maneja, todo lo controla y, al final del día,...
14/09/2026
Cochabamba cumple 216 años de su grito libertario, pero su historia comenzó mucho antes de que alguien decidiera poner una fecha al calendario.  Quizá por...
10/09/2026
En el espectáculo tragicómico del poder, el presidente casi siempre encarna la luz: la promesa, el discurso pulcro, la legitimidad del voto y la supuesta...

Más en Puntos de Vista

BITÁCORA DEL BÚHO
RUDDY ORELLANA V.
01/10/2026
Miroslava Fernandez
01/10/2026
RENZO ABRUZZESE
01/10/2026
SURAZO
JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
01/10/2026
01/10/2026
En Portada
La tarde de este jueves, el vocero presidencial, José Luis Galvez, declaró que hay una organización criminal que se ha incrustado en el Ministerio Público para...
El conteo ante notario de los billetes secuestrados en una ambulancia que salió del domicilio del fiscal general Roger Mariaca determinó que el monto asciende...

El abogado Jerjes Justiniano, representante legal de las familias de Roger Mariaca, Alberto Zeballos y Martín Irusta, informó que espera que la acción de...
El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, aclaró este jueves que será la Asamblea Legislativa Plurinacional la instancia que elegirá al nuevo fiscal general del...
El financiamiento permitirá concluir y poner en servicio proyectos carreteros en siete departamentos del país, en beneficio de más de 3,8 millones de personas.
Ante la ausencia del vicepresidente Edmand Lara, que visita España en una misión oficial, el presidente del Senado, Diego Ávila, adelantó la sesión del pleno...

Actualidad
La comisión interventora de YPFB recurrirá a la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y...
Ocurrió pasadas las 23 del miércoles. Los funcionarios de la Fiscalía General del Estado denuncian el “secuestro” del...
El financiamiento permitirá concluir y poner en servicio proyectos carreteros en siete departamentos del país, en...
El dirigente ruso aseguró que su país “no tiene la intención de atacar a nadie”, pero si es agredido, “nosotros...

Deportes
El estadio Mario Alberto Kempes, de Córdoba, será escenario del partido amistoso que sostendrán las selecciones de...
La selección boliviana de fútbol ya se encuentra en territorio argentino para enfrentar este miércoles a la Albiceleste...
El desarrollo de los XIII Juegos Deportivos Suramericanos volvió a desnudar la fragilidad estructural del deporte...
La Selección Nacional de fútbol cayó ante Paraguay ayer en Washington (EEUU), donde se estrelló contra la dupla...

Tendencias
Treinta días en lugar de 60 y una toma diaria de benznidazol, uno de los medicamentos utilizados para tratar la...
La imagen del Tilcayo, el felino silvestre recientemente reconocido como una especie distinta, ya forma parte de la...
“La gente piensa que como vivimos en la selva tenemos bastante agua, pero la realidad es esta”, dice con decepción...
Una fruta que rara vez aparece en las listas de alimentos recomendados para la salud cognitiva podría proteger el...

Doble Click
“Número de ópera”, así titula el cuarto concierto del año que pondrá hoy en escenario el Ensamble Khuska en la aula...
La cantante y compositora boliviana Luzmila Carpio recibirá el premio a la Excelencia Profesional del WorldWild Music...
Desde ayer, el salón “Mario Unzueta” (25 de mayo esq. Av. Heroínas) alberga la exposición “Expresiones femeninas”, cuya...
La cuenta regresiva para la decimonovena Feria Internacional del Libro de Cochabamba (FILC) 2026 ha comenzado.