El jamillo abre el debate sobre sus efectos en la vida de los molles
La proliferación del jamillo, un tipo de planta aérea, en los molles de la ciudad abrió el debate sobre el beneficio o perjuicio que significa para estos árboles protegidos por una ley municipal.
La presencia de esta planta semiparasitaria en los molles es un aspecto que preocupa a algunos sectores ecológicos porque consideran que es nociva.
El coordinador general de la fundación Gaia Pacha, programa de investigación y educación ambiental, Rodrigo Meruvia, manifestó que el jamillo se aprovecha de la sábila del molle, debilitando su vida y, si no se controla a tiempo, después o durante la temporada de lluvias, puede causar el colapso de un árbol.
“La Empresa Municipal de Áreas Verdes y Recreación Alternativa (Emavra) debe encargarse del control de esta planta. Si no se hace una poda inicial, puede expandirse por toda la copa del árbol”, expresó.
En tanto, el decano de la facultad de Agronomía de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Freddy Espinoza, señaló que la presencia del jamillo no representa ningún peligro para la vida del molle.
“Es una planta que vive encima de otra en convivencia. El jamillo no es como otras plantas que asfixian y matan a las plantas, al contrario, se hace una fotosíntesis entre ambas especies la parte anatómica sólo toma el agua que el molle absorbe”, explicó.
Según Espinoza, la planta semiparasitaria sirve muchas veces de alimento para algunas aves, que sobreviven consumiendo el fruto pegajoso del árbol.
La explicación que brinda el coordinador de Gaia Pacha, es que al absorber las defensas del molle, el jamillo lo deja vulnerable a adquirir enfermedades o ser atacado por cualquier especie de hongo dañino, siendo ésta la principal causa para la muerte de la especie protegida.
Según Meruvia, es competencia del municipio tener un dato preciso de la cantidad de molles y las condiciones en las que se encuentran. Este medio intentó comunicarse con el responsable de Emavra, pero no contestó las llamadas.
El decano de Agronomía, Freddy Espinoza, explicó que no existen datos estadísticos que demuestren fehacientemente que el jamillo sea perjudicial y mortífero.
“No hay una infestación fuerte. Haciendo un recorrido general, se puede constatar que no existe una adaptación extensa de la planta semiparasitaria”, expresó.
Según el profesional, los datos estadísticos no arrojan ni el 0,1 por ciento de infestación por este tipo de planta. “Hay que mirar con cuidado para poder identificar el jamillo. Sus hojas la reconocen a simple vista los que conocen, identifican la forma en la que está incrustada a la planta”, siguió.
El molle fue declarado como el árbol símbolo de los Valles Interandinos de Bolivia, el 22 de octubre de 1991.
SEPA MÁS
Uso medicinal del molle
La resina del molle, comúnmente, es utilizada para elaborar cremas y ungüentos para calmar dolores musculares, dolores de estómago, retención de orina, la cistitis y la urodinia (dolor al orinar).
Fruto del jamillo, dulce y comestible
El decano de Agronomía de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) refirió que el fruto del jamillo, culturalmente, era consumido como chicle por la gente del valle, cuando no tenía acceso a la goma de mascar.
Semillas del molle y la gastronomía
El coordinador general de Gaia Pacha, Rodrigo Meruvia, explicó que las pepas del molle en algunas regiones es usada como condimento gastronómico (pimienta) para sazonar su comida, teniendo un gran valor para estas comunidades.
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