Violencia se desborda en Huayculi, cobra una vida y deja 65 heridos
Los duros enfrentamientos que se registraron ayer en el río Huayculi, Quillacollo, entre sectores afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) y manifestantes que reclaman por el fraude en las elecciones cobraron la vida de un joven y dejaron a más de 65 personas heridas con cortes, contusiones, quemaduras y bala.
La violencia se desbordó cuando el sector afín al MAS que llegó de la zona andina rompió el bloqueo en Huayculi, en el km 11 de la av. Blanco Galindo. En medio de la pelea y explosiones de petardos y explosivos caseros cayó gravemente herido Limbert Guzmán Vásquez (20), quien luego falleció en el Viedma.
Uno de sus familiares aseveró que el joven vivía en Alto Cochabamba, en la ciudad, pero hace una semana se fue al bloqueo y no tenían contacto. Hasta que ayer fueron contactos por sus amigos, que les dijeron que el joven murió.
El hospital Viedma informó que el paciente llegó con un traumatismo severo, sufrió un paro cardiorrespiratorio y tenía muerte cerebral, presuntamente por el impacto de una onda expansiva y hallaron restos de pólvora en sus pies. Su familia pide justicia.
El paciente Limbert Guzmán tenía diagnóstico de traumatismo cráneo encefálico grave, fractura de base de cráneo y muerte cerebral. Presentó un paro cardiorrespiratorio del cual fue reanimado por más de 20 minutos, pero los esfuerzos fueron vanos y falleció a las 20:45 del miércoles.
Según la versión de las personas que lo rescataron el joven fue golpeado por el grupo que rompió el bloqueo en el río Huayculi. El caso está en investigación y hay cuatro sospechosos.
Con Guzmán, ya son tres las víctimas del conflicto poselectoral que se registra en el país por el presunto fraude en las elecciones del 20 de octubre. El pasado miércoles murieron Mario Salvatierra (55) y Marcelo Terrazas (47) en Montero, en Santa Cruz.
La violencia se apoderó de las calles de Quillacollo a mediodía con la alerta de la llegada de miles de pobladores de la región andina (Sipe Sipe, Bolívar y Tapacarí) y productores campesinos afines al MAS que avanzaron desde Vinto para levantar los bloqueos y llegar a la ciudad.
En la movilización estaban el exviceministro de Interculturalidad Feliciano Vegamonte y el ejecutivo de la Central Obrera Departamental, Hermo Pérez. Los manifestantes rompieron el bloqueo tras rebasar a 50 policías.
La tensión en el lugar duró por más de una hora. La turba enardecida destrozó todo lo que encontró a su paso: motocicletas, bicicletas y los vidrios de las viviendas.
Vecinos advirtieron que en proximidades del río había varios heridos que necesitaban ser evacuados, pero esto recién pudo concretarse después de media hora, ya que transitar por la zona era casi imposible debido a la lluvia de piedras, palos y bombas molotov.
Cerca de las 14:00, cuando los manifestantes de la zona andina avanzaban, fueron emboscados por cientos de motoqueros denominados La Resistencia. En minutos, Huayculi se convirtió en un campo de batalla, donde se desbordó la discriminación.
Decenas de campesinos fueron agredidos física y psicológicamente. Muchos fueron obligados a arrodillarse y pedir perdón al ser rodeados. Éste fue el caso de Vegamonte.
La versión de dos personas fallecidas provocó que varios manifestantes de La Resistencia persigan en motocicletas a los grupos afines al MAS hasta Vinto, donde quemaron la Alcaldía y retuvieron a la alcaldesa Patricia Arce. La autoridad fue golpeada y obligada a caminar descalza hasta el río Huayculi.
La gente enardecida obstaculizó el traslado de los heridos afines al MAS, impidiendo la circulación de ambulancias. Después de más de cinco horas, decenas de personas decidieron mantener una vigilia en Huayculi y reforzar los bloqueos en la ciudad.
Trasladaron a los grupos. Manifestantes de la zona andina llegaron de Sipe Sipe, Bolívar y Tapacarí. Otro grupo se sumó en Vinto.
DE PUENTE DE PASO A LA RESISTENCIA
El puente Huayculi de Quillacollo se ha convertido en uno de los puntos más conflictivos del departamento en las últimas tres semanas de paro, debido a que es considerado por los ciudadanos como el ingreso a la ciudad de Cochabamba.
La pasada semana, mineros de Sicaya y otros sectores sociales afines al MAS intentaron desbloquear la zona con dinamitas; sin embargo, cientos de personas de Quillacollo, Colcapirhua y Cochabamba evitaron el avance.
Decenas de jóvenes duermen y están alerta las 24 horas sobre la plataforma del puente. Algunos vecinos colaboran con comida y cobijo.































