Tercera ola se debilita, pero las UTI siguen colapsadas y 17 no funcionan
La tercera ola del Covid-19 se debilita cada vez más, pero la demanda de camas de Unidad de Terapias Intensiva (UTI) e intermedia continúa.
En tanto, las siete camas que fueron entregadas al Hospital del Sur por el alcalde Manfred Reyes Villa y las otras 10 del Viedma en la gestión de Esther Soria aún no funcionan por falta de instalación y recursos humanos.
En las últimas tres semanas, Cochabamba mostró señales de una desescalada con 5.000 casos en una semana, luego 3.660 y después 2.600.
Sin embargo, el panorama en el Viedma no ha cambiado desde la última inspección que hizo el asambleísta Rodrigo Valdivia hace 10 días. Ni el gobernador Humberto Sánchez ni la secretaria de Salud, Daysi Rocabado, explican qué harán para que funcionen.
El subdirector del Hospital Viedma, Eduardo Amaya, explicó que el espacio donde se prevé instalar las camas debe contar con dos requisitos: tecnología y personal.
Sostuvo que el hospital tiene una planta de oxígeno pequeña que abastece para los internados por coronavirus y otras patologías; no podría distribuirse a las 10 UTI nuevas, porque la presión es baja.
“Tampoco el manejo de flujo eléctrico es el adecuado en la nueva infraestructura, porque se requiere mayor grupo electrógeno. Ya hemos mandado la solicitud a la Gobernación para la compra de un grupo electrógeno. Si contáramos con este recurso ya podríamos arrancar”, enfatizó.
Ya se realizan gestiones. Amaya contó que ayer el director Rodrigo Larrea fue a La Paz para reunirse con autoridades del Gobierno y solicitar recursos económicos y humanos no sólo para que las camas funcionen, sino también para reforzar las diferentes áreas.
Un panorama similar ocurre en el Hospital del Sur. El director Grover León señaló que las siete camas UTI aún no funcionan por problemas de acceso a oxígeno y recursos humanos.
En días pasados, el secretario de Salud de la Alcaldía, Aníbal Cruz, mencionó que este nosocomio tiene problemas de infraestructura.
Demanda alta
Amaya explicó que las UTI del Viedma siempre están saturadas y también la demanda por atención.
Respecto al Hospital del Sur, a la fecha tiene 30 pacientes internados por Covid-19, que dependen del oxígeno de la pequeña planta con la que cuentan.
El Hospital del Norte no es la excepción. La directora Cinthia Rojas dijo que aún tienen pacientes internados tanto en las 10 UTI como en las camas de terapia intermedia. Aseguró que los pacientes llegan en estado crítico y no cuando realmente deberían acudir.
“La gente debe tomar consciencia. Debe asumirla con responsabilidad, porque también es la obligación del ciudadano el cuidarse y cumplir con las normas de bioseguridad. No llegar cuando el paciente está muriendo, al menor síntoma ya debe buscar a un médico”, señaló Amaya.




























