Navidad: Iglesia anima a vencer los temores y ser más solidarios
Tras un año marcado nuevamente por la pandemia y las dificultades que se han acrecentado, el arzobispo Oscar Aparicio animó en su mensaje de Navidad a descubrir el “resplandor” de la fe que se renueva con el nacimiento del Niño Jesús a pesar de las “tinieblas”.
“¿A qué tener miedo? No temas del mañana, no temas de la enfermedad. No temas en esta crisis”, exhortó al rememorar el mensaje del ángel a los pastores antes del nacimiento del Niño Jesús, según la tradición religiosa.
El monseñor Oscar Aparicio pidió “acoger el nacimiento del Señor con esta luz que nos envuelve a profesar nuestra fe, diciendo real y verdaderamente: ‘tú eres el Cristo, el Mesías, el Señor’”.
Además, alentó a vencer las “tinieblas” que pueden ser la enfermedad, la pobreza y las dificultades para responder con reciprocidad al amor que Dios mostró hacia su hijo predilecto, Jesús, y, por tanto, hacia toda la humanidad.
Instó a corresponder a este amor con “solidaridad” hacia los más necesitados que en este tiempo de pandemia y crisis necesitan mucho más. En lugar de buscar la distancia o dar la espalda a los problemas pidió enfrentarlos con fe y reconociendo que “dichoso” es el que cree. Además, condenó la división que se percibe en diferentes espacios de la vida.
La misa de Navidad se realizó ayer con una gran asistencia de ciudadanos y religiosos, pero cumpliendo con las medidas de bioseguridad contra el coronavirus, como el uso obligatorio del barbijo y el distanciamiento social.
Varias familias asistieron llevando la imagen del Niño Jesús en diferentes modelos desde pequeños que cabían en la palma de la mano hasta grandes, similares a un bebé recién nacido.
Las familias acompañaron la misa dedicada a fortalecer la fe en un tiempo marcado por una gran cantidad de temores.
FAMILIAS SOLIDARIAS CON LOS MIGRANTES
Aunque decenas de niños se dieron cita ayer en la plaza principal para recibir un juguete por Navidad, las familias solidarias prefirieron este año priorizar la entrega de una ración de comida.
En la mañana se distribuyeron más de 500 platos de arroz con pollo y ají de fideo con un vaso de refresco. En tanto, que otras familias madrugaron para dar una taza de leche con chocolate o api con buñuelos.
Sin embargo, aparentemente, todos los esfuerzos para ayudar a estas familias, en su mayoría migrantes de la zona andina del departamento, no cubrieron la gran demanda de estas.



























