Ser canillita, un oficio de familia
COCHABAMBA |
Ser canillita es un “oficio familiar”, así lo asegura Mario Fernandez, quien lleva medio siglo realizando este arduo trabajo. El periódico Los Tiempos cumple hoy 73 años y uno de los protagonistas de su historia es el canillita, que cada día se levanta de madrugada para preparar la jornada de venta en su kiosko, sobre las aceras o recorriendo las calles montados en bicicleta, motos o incluso vehículos.
Con 67 años, Mario Fernandez, recuerda todo lo ha que ha tenido que presenciar, desde muy joven, sobre todo en la plaza principal. La tradición del rubro proviene de la familia de su esposa, desde su suegra, afirma.
Una de las anécdotas que más recuerda es la Guerra del Agua y todas las peripecias que tuvo que atravesar ese momento. "No nos dejaban entrar a la plaza, teníamos que vender en banquitos, en la mano, hemos visto cómo se ha quemado la prefectura", cuenta.
"La gente acudía en busca del periódico para saber qué había pasado", añade.
"Para el canillita no hay feriado"
Los fines de semana toda la familia se vuelca al lugar de trabajo de Mario Fernandez, la esposa, las cuatro hijas y los yernos, desde muy temprano colaboran en la entrega del periódico a los suscriptores, casa por casa, con el típico llamado a viva voz que dice "Los Tiempos".
"El domingo nos quedamos hasta las siete porque todos saben que en la Plaza siempre queda ejemplares, toda la familia ayuda porque se triplica el trabajo y todos vienen a buscar el periódico", asegura.
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Paso del tiempo
De la misma forma, Julián Gutierrez Cadima, cuenta cómo ha cambiado la labor del canillita en este tiempo. “Es sacrificado, ahora por lo menos hay medios de transporte antes era todo a pie, teníamos que levantarnos cuando estaba oscuro todavía y comenzar a repartir”, asegura Gutiérrez, con 50 años de trayectoria en este oficio.
Julián recuerda con nostalgia cómo antes el periódico era el único medio de información y todos se desesperaban por comprarlo, sin embargo, todavía existen clientes asiduos. “Gente mayor y también algunos jóvenes que vienen hasta la plaza a comprar su periódico, son clientes muy frecuentes, son amigos”, dice.
La calidad de la información del periódico impreso más vendido de Cochabamba se la corrobora en la preferencia de la cual ellos son los principales testigos. Los repartidores aseguran que hay clientes que reservan los suplementos y especiales del matutino, especialmente en efemérides nacionales.
“Los Tiempos en Cochabamba primer lugar, tiene una gran aceptación”, señala uno de los canillitas.


























