Aval para patinódromo salió pronto; falta plan para laguna
La licencia ambiental para la construcción del patinódromo para los Juegos Suramericanos 2018 en el área de la laguna de Coña Coña se procesó en la Gobernación de forma expedita, bastó una declaración jurada y que se cambie el uso de suelo de un zona de protección específica como si fuese área verde para equipamiento deportivo.
En cambio, el permiso para el plan de restauración que pretende restaurar la laguna tiene varias observaciones, según se desprende del conversatorio que organizó Los Tiempos sobre la temática, el jueves, con la participación de la Alcaldía, la Gobernación, el colectivo No a la tala de árboles, Swisscontact, Focomade y los vecinos del lugar con el propósito de contribuir al diálogo.
El diagnóstico del plan de remediación de la laguna, elaborado por la consultora Marcuve, concluyó que el agua está altamente contaminada. El consultor Marcelo Aliaga dijo que, según la Ley 1333 Medio Ambiente, el impacto ambiental se mide en aire, agua, suelo y pérdida de cobertura vegetal.
“Lastimosamente, en los cuatro niveles estamos perdidos. El agua está sumamente contaminada; el aire llega con mucha polución a la laguna, lo que modifica el pH y contamina la superficie; el suelo está lleno de residuos, y la pérdida de biodiversidad es visible, no hay peces ni anfibios”, remarcó.
La laguna se alimenta de tres torrenteras que tienen un aporte de 9 millones de metros cúbico y la demanda de Coña Coña para estar llena es de 160.000 litros. El plan de restauración comprende tres fases: hidráulica, medioambiental y educación. (Ver infografía).
El director de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Gobernación, Alan Lisperguer, señaló que el trámite de licencia fue devuelto a la alcaldía con observaciones. “Al llevar a los animales, al establecer un aviario, para acoger a animales que se están recuperando, hay un riesgo de trasmisión de enfermedades zoonóticas, hay muchas normas que se deben cumplir en una zona”, señaló.
Por su parte, el jefe de la Unidad de Gestión y Control Ambiental de la Gobernación, Gonzalo Maldonado, precisó que no se cumplieron con las normas del Reglamento de Control Ambiental.
Sobre el permiso para el patinódromo, dijo: “Nosotros hemos valorado bajo el entendido de la certificación de uso de suelo, nuestra visión fue considerando que se establecía como área de equipamiento, ha sido considerada bajo ese aspecto dentro de la cancha de futbol”, precisó.
En tanto que la licencia para el plan de remediación de la laguna debe recorrer un largo camino de al menos 120 días. Se estima que demandará 20 millones de bolivianos que se asignarán en el POA de 2018.
Aliaga dijo que el plan no contempló el impacto del patinódromo, porque éste tiene una licencia Categoría III que le exime de realizar estudios de impacto ambiental.
Gonzalo Maldonado dijo que la Secretaría de la Madre Tierra reconoció que la ficha tuvo debilidades; sin embargo, ahora se examina de manera minuciosa el proyecto de recuperación.
La integrante del colectivo No a la tala de árboles, Rocío Estremadoiro, cuestionó que no se haya tomado en cuenta las observaciones al impacto ambiental que investigadores del departamento presentaron sobre el patinódromo.
Una integrante del equipo técnico de la Alcaldía, Sofía Vexina, dijo que el único impacto ambiental del patinódromo es la impermeabilización del terreno; pero el agua igual ingresará por escorrentía a la laguna de Coña Coña.
En tanto, la representante regional de proyectos de la Fundación Swisscontact, Carola Ortuño, remarcó que el impacto (histórico ecológico) es el deterioro ambiental. “El patinódromo ni siquiera debería introducirse en un espacio natural por sentido común (…) hemos visto eso con el estadio que está donde antes era la laguna Cuéllar de Cochabamba”.
Vecinos perdieron un lugar de encuentro deportivo
Los dirigentes de la OTB Coña Coña recordaron que la zona tenía cinco canchas de futbol y ahora, con el patinódromo para los Juegos Suramericanos, no tienen ni una porque se usaron para construir otras obras.
El presidente de la OTB, Marco Antonio Alvarado, afirmó que perdieron un espacio de esparcimiento social. Observó que la cancha donde hace una semana se trabaja en la remoción de suelos y la instalación de faenas para el campo deportivo no haya sido tomada en cuenta como un centro de recreación de los niños del Distrito 4.
“Antes teníamos cinco canchas y nos han quitado con promesas. Ustedes deberían preocuparse de dónde van a ir a jugar los niños, se van a dedicar a la delincuencia. En mi OTB por lo menos ha habido mala socialización”, señaló.
La Alcaldía propuso construir la cancha en otros dos espacios del borde de la laguna, dentro de los 5 mil metros cuadrados que fueron reasignados por la Resolución 0174/2016 a áreas de equipamiento. Esta opción molestó a los vecinos y ocasionó que se rompa el diálogo entre vecinos y Alcaldía.
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ÁREAS VERDES
El Distrito 4, donde se hace el patinódromo, es uno de los que menos áreas verdes tienen con 6,32 metros cuadrados por persona, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda un promedio 15 m2 por habitante y un mínimo de 9.
A ello se suma que en este distrito se reasignaron tres áreas para escenarios de los Juegos Suramericanos: el Complejo Municipal de La Chimba para 12 canchas, (2) el Parque Mariscal Santa Cruz para el Centro Acuático, y (3) un espacio de la OTB Amazonas para gimnasia.
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OPINIONES
EDUARDO GALINDO, SECRETARIO DESARROLLO SUSTENTABLE DE LA ALCALDÍA
“La Gobernación evaluará impacto”
Éste es un trabajo que se ha hecho con muy buena fe desde el Gobierno municipal. Vamos a ver qué pasa, veremos qué dicen los vecinos, ustedes no son el único colectivo (No a la tala). Si hay apoyo de los vecinos y si la Gobernación nos da la licencia ambiental, lo haremos.
Si existe impacto ambiental, la Gobernación lo dirá. Tenemos a una autoridad que evalúa los impactos ambientales y es la Gobernación, nos da una ficha ambiental, verifica los impactos. La consultora (Marcuve) ha estado en contacto con los vecinos, con otras personas, si existe impacto ambiental, la Gobernación lo dirá y pedirá las medidas de mitigación que sean necesarias. El tema del patinódromo ya no se está tratando, se está viendo en otras esferas.
GONZALO MALDONADO, JEFE AMBIENTAL DE LA GOB.
“Nos falta notificar a la Contraloría”
La licencia ambiental sólo autoriza ciertas condiciones, nosotros actuamos bajo el principio de la buena fe porque la licencia se la hace a través de un documento de declaración jurada.
Si por algún motivo cambia el proyecto, se modifica de alguna forma, es su obligación comunicar a la autoridad ambiental, eso corresponde a una valoración.
En dos ocasiones, de manera reiterada, hemos notificado al municipio porque no puede cambiar el diseño, porque se incurre en incumplimiento de la normativa y la licencia queda sin efecto; lo hemos hecho con nota y ahora nos falta con copia a la Contraloría General.
La Gobernación va a velar por el cumplimiento de las medidas de mitigación que se instalan en la ficha ambiental, además, la norma señala la participación social.
ESCARLEY TORRICO, ACTIVISTA COLECTIVO NO A LA TALA DE ÁRBOLES
“Las instituciones han fallado”
No tienen idea de cuál va a ser el impacto ambiental porque no se han hecho estudios. Tanto la Gobernación como Alcaldía, ambas instancias, han fallado a la ciudadanía, ni unos ni los otros pueden decir que no va a haber impacto ambiental porque no se han hecho estudios. El cambio o reasignación es en todo el borde de la laguna, están pensando construir más infraestructura. Se ha dicho que se quiere recuperar la laguna y no hay más para los 20 millones que se necesitan para el proyecto. Tenemos una laguna, tenemos problemas ambientales serios que no los podemos obviar y antes de asignar recursos están pensando en avanzar con reasignación de suelos. Hubiéramos esperado que los 100 millones de bolivianos que se han prestado para los Juegos Suramericanos los reasignen a problemas del municipio como la recuperación de la laguna Alalay.



























