¡Amnistía, ya!
Dos referentes del Movimiento Al Socialismo (MAS) en Santa Cruz, Jerjes Justiniano y Osvaldo Chato Peredo, han solicitado al Primer Mandatario por “estrictas razones humanitarias” otorgarle al general Gary Prado Salmón y a los otros enjuiciados, que supuestamente están involucrados en el caso “Rozsa”, una “amnistía que constituye un perdón político, el archivo obrados y la inmediata libertad de todos aquellos procesados por más de siete años por los delitos de sedición, terrorismo y otros”.
Se trata de un pedido que se justifica desde todo punto de vista, pues no sólo los procesos judiciales han mostrado una serie de irregularidades que los han invalidado, no se han demostrado las imputaciones que se han hecho y se han sobrepasado los plazos que el procesamiento penal establece.
En el caso del general Prado Salmón, hay que anotar no sólo que no se puede probar su presunta actividad “separatista”, sino su trayectoria como militar de honor que —además de arrestar al “Che” Guevara y entregarlo vivo al mando militar de entonces— fue, junto a un grupo de militares constitucionalistas, un importante actor en la recuperación del sistema democrático, luego de las cruentas dictaduras militares que nos asolaron desde 1964. Además, hay presunciones en sentido de que la bala que le provocó la parálisis de sus miembros inferiores —lo que agrava el estado de su salud— habría estado dirigida a asesinarlo, dada su posición crítica a la dictadura presidida por Luis García Mesa Tejada.
Es decir, hay todo un cuadro que justifica el pedido hecho por esos dos referentes del MAS, al que es un deber humanitario adherirse y, sobre todo, corresponde ser atendido.





















