Una vida con propósito
Como director comercial de una empresa de servicios parte de mi función es facilitar las herramientas para que los asesores comerciales alcancen los objetivos de venta, sin embargo, en más de una oportunidad me ha tocado conversar con colaboradores que no tienen muy claros sus propios objetivos tanto en lo personal, familiar o menos laboral.
He escuchado frases como “no soy útil para esto” e incluso “nadie valora lo que estoy haciendo”; cuando me pasa esto recuerdo un mensaje compartido por un gran líder cuando dice que “tener un propósito claro nos hará útiles”.
Este dicho cobra más valor cuando recordamos que nuestra felicidad depende irreversiblemente del éxito o fracaso en el dominio del arte de vivir con un propósito.
Cada persona es el principal protagonista de la película de su propia vida y en definitiva es arquitecto de su propio destino en todos los sentidos, tener un propósito está directamente relacionado con el hecho de asumir responsabilidad por lo que hacemos, dejar de echarle la culpa a las personas por lo que nos pasa o deja de pasar.
Entonces estamos diciendo que tener un propósito en la vida tiene que ver con el hecho de vivir en conciencia y bajo control.
Se puede entender que existan momentos de duda sobre nuestras capacidades, sin embargo, no podemos darle mucho crédito a este diálogo improductivo y cuando lo identificamos lo debemos revertir con pensamientos más positivos que nos empoderen.
Nuestro diálogo interno en este escenario será claro en cuanto a qué queremos con una impecable visión de vida y de proyectos bien definidos.
Se puede entender que existan momentos de duda sobre nuestras capacidades, sin embargo, no podemos darle mucho crédito a este diálogo improductivo y cuando lo identificamos lo debemos revertir con pensamientos más positivos que nos empoderen.
Acá podemos reforzar entonces que vivir con propósito es un acto de responsabilidad no sólo con nosotros mismos sino con los demás. Podemos recordar que en la historia de Alicia en el país de las maravillas cuando el gato dice “si no sabes a dónde ir, cualquier camino será el correcto”. Esto significa que si no sabemos cuál es nuestro propósito tampoco sabemos cuál es el rumbo de nuestras vidas ni cómo estaremos en un tiempo más.
Lo contrario a vivir con propósito definitivamente resulta ser la causa más importante de tener problemas, inseguridades e incluso no terminar lo que empezamos.
Finalmente, podemos concluir que vivir con propósito nos hace útiles, sentir valiosos y con la capacidad para alcanzar sueños.
La forma más fácil de vivir con propósitos es trabajando en objetivos más pequeños medibles y alcanzables, que permitan festejos parciales y motivación para seguir.
Coach de vida.
Columnas de DANIEL E. GUZMÁN SANCHA




















