Rumbo al unipartidismo
Si a alguien le preocupaba que el MAS vuelva al gobierno central, debería preocuparse mucho MAS si nuevamente toman gobernaciones y municipios, el control de todos los niveles del Estado. De aquí a pocos meses viene un nuevo reto electoral y eso amerita recordar algunos datos.
En las Elecciones de Autoridades Políticas, Departamentales, Regionales y Municipales del 29 de marzo de 2015, el MAS ganó la gobernación de seis de los nueve departamentos (el 67% del total): en Chuquisaca ganó con el 48,91% de los votos; en Cochabamba con el 61,61% de los votos; en Oruro con el 57,65%; en Potosí con el 62,21% de los votos; en Beni con el 41,01% de los votos, y en Pando con el 65,73%. En La Paz ganó Sol. Bo con el 50,09% de los votos; en Tarija UDA con el 45,44% de los votos; y en Santa Cruz ganaron los Demócratas con el 59,44% de los sufragios.
En cuanto a asambleístas departamentales, el MAS tiene 54 de 104 asambleístas departamentales por población, y 107 de 144 asambleístas departamentales territoriales: 10 de 10 en Chuquisaca; 17 de 20 en La Paz; 16 de 16 en Cochabamba; 13 de 16 en Oruro; 16 de 16 en Potosí; 6 de 12 en Tarija; 3 de 15 en Santa Cruz; 12 de 24 en Beni; y 14 de 15 en Pando. Obviamente, hasta puede perder en la provincia donde se encuentra la sección capital, pero arrasa en las demás provincias como lo demuestra la investigación sobre Democracia y representación política. Las Asambleas Departamentales de Bolivia de Paola Bedregal y Ernesto Rude.
El rendimiento electoral del MAS es fantástico por la distribución de escaños que han determinado las Asambleas Departamentales en sus estatutos autonómicos. Voy a tomar, de la mencionada y excelente investigación, el ejemplo de La Paz que tiene 45 escaños (20 por población, 20 por territorio y cinco especiales indígena-originario-campesinos). Primero, veamos el caso de los asambleístas por territorio (uno por provincia): Sol.Bo obtuvo dos escaños con el 42% de los votos, el MAS obtuvo 17 escaños con el 36% de los votos, y ASP obtuvo un escaño con el 1% de los votos. Ahora veamos el caso de los asambleístas por población: Sol. Bo obtuvo 10 escaños con el 46% de los votos, el MAS obtuvo ocho escaños con el 34% de los votos, y UN obtuvo dos escaños con el 9% de los votos. Resumen: Sol.bo ganó la elección para gobernador y obtuvo 12 escaños, y el MAS perdió y controla la Asamblea departamental con 25 de 40 escaños. De paso, establece alianza con los cinco asambleístas especiales y listo, tiene 30 de 45.
A nivel municipal, de los 339 municipios existentes, el MAS ganó en 227 (el 67%): 27 de 29 municipios en Chuquisaca; 49 de 87 municipios en La Paz; 42 de 47 municipios en Cochabamba; 27 de 35 municipios en Oruro; 33 de 40 municipios de Potosí; 6 de 11 en Tarija; 21 de 56 en Santa Cruz; 9 de 19 en Beni; y 13 de 15 en Pando.
Ese fantástico rendimiento electoral lo logró con 1.909.314, de un total de 4.568.976 votos válidos, es decir, que con el 41,79% de los votos logró el 67% de gobernaciones y municipios.
Sin embargo, cuando se trata del rendimiento electoral del MAS en las nueve ciudades capitales más El Alto, que concentran el 71% de la población, el MAS solo ganó en el 20% (Sucre y Potosí).
Hasta aquí no hay ninguna novedad, el problema es que el sistema de partidos sigue en crisis y el MAS es el único partido de estructura nacional fuerte. Si no se potencia un sistema de partidos, agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas desde el nivel local para la próxima elección, habremos acabado de pasar de un sistema multipartidista que se volvió bipartidista polarizado, a un sistema unipartidista. Muy mala idea para un país pluri-multi.
La autora es politóloga
Columnas de JIMENA COSTA




















