Consejo de la Magistratura y desprestigio de la justicia
El descrédito y desprestigio que afectan a la administración de justicia boliviana no son motivo de preocupación para el Consejo de la Magistratura, la instancia del Órgano Judicial responsable, según la Constitución, “del régimen disciplinario de la jurisdicción ordinaria, agroambiental y de las jurisdicciones especializadas”.
Los tres miembros de esa instancia, elegidos “mediante sufragio universal de entre las candidatas y los candidatos propuestos por la Asamblea Legislativa Plurinacional”, designan a los jueces de los tribunales departamentales. Y, en el ejercicio de esa función, nombraron juez del Tribunal de Justicia de La Paz a un exfiscal, Edwin Blanco, que enfrenta un proceso penal por su actuación en el caso denominado “bebé Alexander”, que concluyó con la sentencia, a 20 años de reclusión, de un médico que era inocente: Jhiery Fernández.
Es más, el cuestionado exfiscal –y ahora flamante juez del Juzgado 13º en lo penal de La Paz– alcanzó el cuarto lugar en puntajes entre los postulantes a esa instancia. La designación de Blanco se produjo un día después de que el Fiscal General del Estado afirmara que “se cierra una etapa totalmente oscura, totalmente injusta”, al anunciar “el retiro de la acusación (…) en contra” de Fernández, debido “a una serie de inconsistencias que se encontró en todo el cuaderno de investigación, fundamentalmente en el tema de las pruebas, no hay una prueba científica que acredite la comisión del ilícito”.
Esa etapa “totalmente oscura”, a la que se refería el Fiscal General, comenzó a dejar de serlo cuando en septiembre de 2018, y durante una parranda, la jueza que sentenció al médico inocente comentó ese hecho y aseguró que Blanco, entonces fiscal departamental, estaba al corriente de semejante irregularidad.
Pero no era la primera vez que las acciones de Edwin Blanco eran tema de noticia. En 2017, fue denunciado por el delito de incumplimiento de deberes en el caso Fondioc, que dio paso a la liberación sistemática de dos exministras imputadas por corrupción. Y también por violencia familiar, luego de agredir a su esposa. Para los consejeros de la magistratura, esos elementos son tan insignificantes como su preocupación por enderezar la deteriorada imagen del Órgano Judicial. Y probablemente tampoco se inquietan por el cuestionamiento que el Ministro de Justicia formuló respecto de la designación de Blanco como juez.
Los consejeros de la magistratura concluyen sus funciones en 2023, cuando se elegirán a sus reemplazantes, en las mismas condiciones que ellos fueron elegidos, a menos que se modifique la Constitución, y se emprenda así la urgente reforma del Órgano Judicial.





















