¿Vuelve la inflación?
Después de un periodo de relativa estabilidad de precios antes de la crisis de la pandemia, la inflación ha vuelto a ser una preocupación de la población, los gobiernos y los economistas en el mundo. De hecho, está aumentado prácticamente en todos los países del planeta a finales del 2021. En Estados Unidos está en 6,2%. El año pasado no pasaba de 2%. En Europa van por el mismo camino, la inflación está en 4,9%. En el Reino Unido 4,2%. Si vemos el vecindario latinoamericano también registra subida del nivel de precios hasta fin de año. Argentina, 52%, Brasil, 10,7% y Chile 6,7%.
Como es conocido la inflación es una subida generalizada de precios que se come los salarios e ingresos de las personas. Es un impuesto ciego que alcanza a todos, y afecta negativamente en especial a los más pobres.
Dos preguntas guían el análisis de este artículo: 1) ¿Cuáles son las causas de la nueva inflación en el mundo y por qué inclusive existe el miedo de que este fenómeno económico se convierta en estanflación, recesión con inflación? 2) ¿Seguirá la economía boliviana los pasos del mundo y la inflación volverá a quitarnos el sueño?
En el caso de la mayoría de los países en desarrollo, la inflación tiene dos orígenes, por una parte, el exceso de demanda producido por las políticas fiscales expansivas. Todo el mundo metió mucha plata a la economía para reactivarla después de la crisis sanitaria. Ahora, claramente, en algunos casos se les fue la mano, el aparato productivo está recuperándose, pero también las economías están reaccionando, subiendo los precios. Éste fenómeno se conoce como el sobrecalentamiento de la economía.
Una otra razón del incremento de la inflación en las economías desarrolladas y el vecindario es que los precios de los hidrocarburos se han disparado. Por ejemplo, hasta hace un par de semanas, el precio del petróleo llegó a 80 dólares por barril. En Estados Unidos, el precio de la gasolina subió en un 52% en 2021. Pero también hay que resaltar los cuellos de botella que se presentaron por el lado de la oferta en las economías desarrolladas, como la china, lo que hizo que suban los precios. Algunos ejemplos son: la crisis de los contenedores que ha cuadriplicado los costos y fletes de transporte provocando serios problemas de comercialización y logística a nivel internacional y fabricas con sobredemanda que no pudieron abastecer el mercado por falta de insumos. Todo esto se tradujo en más inflación.
Con los precios en aumento, varios gobiernos han comenzado a abandonar las políticas económicas expansivas y comenzaron a adoptar políticas monetarias contractivas, subiendo tasas de interés, para retirar liquidez de la economía. El resultado es una contracción de la producción, pero con precios inflexibles a la baja. Es decir, recesión e inflación.
En el caso boliviano, la inflación todavía es muy baja. En los últimos dos años el alza del nivel de precios en Bolivia fue en promedio 2,3%. Para 2021, se espera cerrar con un valor cercano al 1%. Para el año próximo, según la proyección del Gobierno, la inflación estaría en 3,4%. Aquí retomamos la segunda pregunta que guía este articulo: ¿Por qué la inflación está baja en Bolivia y si podrán volver los desajustes de precios?
Permítame desarrollar cinco hipótesis de por qué la inflación es baja en Bolivia.
La primera es que los precios en la economía están fuertemente anclados al tipo de cambio fijo. Esto ordena la estructura de precios relativos y genera certidumbre en los agentes económicos.
Segunda, correlacionada con lo anterior, los últimos años se ha producido una apreciación del tipo de cambio real que ha permitido un incremento significativo de las importaciones. De esta manera Bolivia compra del exterior bienes y productos baratos lo que ayuda a mantener la inflación baja, aunque el costo de esto sea la erosión del dólar.
Tercera, el subsidio a los hidrocarburos permite una estructura de costos barata en muchos sectores de la economía boliviana. Sin embargo, hay mucha gente que dice que esto es simplemente inflación reprimida que podría saltar en cualquier momento.
Cuarta, en el país se han atenuado los conflictos distributivos con aumentos nominales de los salarios.
Quinta, y este es un tema más de coyuntura, si bien la economía ha comenzado a recuperar su crecimiento, lo ha hecho de manera muy desigual entre sectores. Minería o construcción crecen al 50 y 30%, sin embargo, otros sectores aún están en recesión y, por lo tanto, registran precios muy bajos.
La tasa de inflación podría saltar en los próximos meses o años si alguna de estas condiciones cambia. ¿Dónde están las principales amenazas? Preocupa que la crisis de costos de transporte y fletes en el comercio mundial encarezca nuestras importaciones y esto llegue a los consumidores finales como un aumento de precios. Esta podría ser una situación transitoria. Pero el surgimiento de nuevas variantes del coronavirus puede prolongar esta inflación de costos de transporte, por lo menos hasta el próximo año.
Aunque es menos probable, debido a las condiciones políticas, una devaluación o un incremento del precio de la gasolina también nos llevaría a una trayectoria más inflacionaria. Finalmente, otra amenaza que podría revertir la tasa de inflación baja en Bolivia es el aumento de la conflictividad social y que esto se traduzca en una corrida de salarios, costos y precios.
El autor es economista
Columnas de GONZALO CHÁVEZ A.




















