De tumbos con el dólar
Con respecto a los dólares, las reservas y el tipo de cambio, el gobierno no ha logrado tranquilizar a la ciudadanía. Esto es bastante grave y puede terminar muy mal.
Como es habitual, la primera reacción de los burócratas y loquitos aquejados de borrachera ideológica fue buscar culpables. Por eso nos dijeron que el miedo de la gente se debe a rumores infundados, obra de malvados articulistas y periodistas sin oficio. Para el MAS, dichas personas crean pánico sólo para perjudicar a nuestros revolucionarios gobernantes, tan buenos e inteligentes...
Esto no ha funcionado para nada, como cualquiera con un sistema nervioso funcional puede constatar. La gente sigue buscando dólares y está dispuesta a pagar más por ellos.
Confío en que, en estos momentos, el equipo económico esté reunido para proponer soluciones algo más inteligentes. Idealmente, tendrían que dar señales a la población, señales creíbles, de que van a ocuparse de los problemas de base de nuestra economía: el déficit fiscal, un entorno desfavorable a la iniciativa privada formal y un régimen impositivo injusto, entre otros.
Confío en que estén usando la cabeza.
Lo malo es que también es posible que estén totalmente embrutecidos con su coctel ideológico. Si es el caso, quizás sigan proponiendo medidas erráticas e ineficaces. No sé, conociendo a estos loquitos, creo que a más de uno se le ocurrirá, por ejemplo, detener a librecambistas por algún difuso delito de especulación... o saldrán tal vez con el cuento de que acumular dólares es antipatriótico y señal de colonialismo... o vendrán a imponer restricciones adicionales para el uso y compra de dólares.
Si alguna de estas cosas sucede, será un indicador evidente de que estos pobres caballeros han perdido la razón.
Tocará entonces pensar en la mejor manera de enfrentar una crisis que, hasta hoy, es todavía evitable.
Columnas de ERNESTO BASCOPÉ




















