Autos robados, autos usados, autos ilegales
La jerga local llama autos chutos, a los coches que no tienen papeles de importación y por lo tanto tampoco tienen papeles de propiedad, Rodrigo Paz ha propuesto legalizar esos coches, que son aparentemente cientos de miles, y hasta el presidente del Senado de Chile ha echado el grito al cielo.
La propuesta sin embargo es una de las más sensatas que puede hacer un candidato presidencial, y tanto es así que hasta el único competidor de Rodrigo, Tuto, también ha ofrecido hacer lo propio.
Para entender el sentido positivo de esta medida, es importante sin embargo diferenciar el grano de la hierba mala. La ecuación es la siguiente: hay una enorme cantidad de autos que ingresaron ilegalmente al país, entre esos hay posiblemente un porcentaje importante de carros que son robados en Chile o en otres latitudes, pero hay también una gran cantidad, una mayoría, de carros que simplemente fueron traídos de contrabando porque hay una ridícula norma que prohíbe la importación de carros de segunda mano, y esa norma es la que debe ser derogada.
La legalización de autos solo debe hacerse a partir de la seguridad de que esos carros no son robados, y eso es fácil de hacer, porque existe un empadronamiento de coches robados, y la tecnología, (sino pregúntenle a Jotape), tiene las condiciones de identificar con gran rapidez si los carros que obtendrían papeles legales, están siendo buscados por un afligido dueño, o por una compañía de seguros.
Lo que es importante subrayar, es que esa legalización debe hacerse para ayudar a los ciudadanos, sobre todo a los más pobres, a quienes viven en zonas aisladas y tienen esos coches sin papeles, a perfeccionar su propiedad, reitero, siempre y cuando no hayan comprado un auto robado. (pero aclaremos hay miles de autos de baja gama que de seguro no fueron robados).
Es importante tomar en cuenta que, si bien esos compatriotas infringieron la ley, lo hicieron porque esa ley que prohibía la importación de autos usados es absurda. Dicho sea de paso, es increíble que un gobierno que se reputaba de izquierda, y del pueblo, dificultara y encareciera un articulo que verdaderamente es de primera necesidad si se vive en el campo.
Y obviamente de lo que se trata es de reparar el daño masista (aunque fue con Banzer que comenzó esa tontera de limitar la importación de autos usados, el MAS llegó al colmo) y permitir la importación de autos usados “en buen estado”.
Bolivia es el país donde la gente gana los sueldos mas bajos, y donde los coches son tremendamente caros, eso solo lleva a que uno tenga que aferrarse a sus coches viejos, con el consiguiente daño ambiental y problemas de seguridad. Ahora bien, lo que se tiene que saber es que el mejoramiento de la calidad de vida de los bolivianos, y de su seguridad, no vendrá prohibiendo la importación de coches usados, sino más bien fomentando esta importación, seleccionando carros que estén en buen estado (personalmente creo que hasta se pueden importar carros con volante a la izquierda si se los modifica en forma profesional, eso además crearía fuentes de empleo).
Legalizar los coches no robados que fueron introducidos de contrabando es en realidad un gran acto antimasista, es desmontar una de las injusticias de un sistema montado a partir de premisas estúpidas, y que solo llevaron a la corrupción y al abuso al ciudadano.
Tengo la esperanza que cualquiera de los dos candidatos que resulte ganador el 19 de octubre solucione este problema, será para el bien del país.
El autor es operador de turismo
Columnas de AGUSTÍN ECHALAR ASCARRUNZ
















