“Monólogos del fin del mundo”: vuelve el teatro, desafiante y renovado
El teatro en Cochabamba vuelve con una propuesta innovadora. “Monólogos del fin del mundo” es la puesta en escena de cuatro colectivos teatrales locales que presentan un proyecto desafiante, creativo y en conjunto; pensado para un regreso paulatino con público presencial.
Se trata de una colección de ocho monólogos breves escritos y dirigidos por Jorge Alaniz, de La Mala; Abigail Villafán, de Escena Visceral; Alejandro Marañón, de Madrastra, y Claudia Eid, de El Masticadero, que serán presentados en secuencia a través de un recorrido por el patio del Proyecto mARTadero (calle 27 de Agosto y Ollantay) desde el 11 de marzo.
El elenco está conformado por Gabriel Caballero, Isabel Fraile, Marian Ayala, Sabrina Medinacelli, Bianca Shallow, Enrique Araoz, Ronald Ballivián y Silvia Flores, quienes actuarán desde las habitaciones laterales del mARTadero, mientras los asistentes podrán observarlos a través de las puertas y ventanas.
Cada monólogo dura alrededor de 10 minutos y estarán conectados por la temática, que gira en torno a la extinción como especie o momentos que representan un final. Se prevé que el público ingrese en grupos de 12 personas, cada media hora, a partir de las 18:30 con tres funciones por día. Las entradas tienen un costo de 30 bolivianos y se venderán de forma virtual, con anticipación, a través del WhatsApp +591 67413473 para ordenar los grupos y evitar aglomeraciones.
Una nueva mirada escénica en el teatro cochabambino
Además de proponer un regreso a los escenarios acorde con la coyuntura, el proyecto gira en torno a un reto para los directores y dramaturgos, ya que comenzaron a escribir sobre una misma temática a mediados de diciembre del año pasado, dos textos por autor, e hicieron un sorteo para la dirección de cada texto, es decir que ningún dramaturgo dirige sus propios textos.
Es la primera vez que estos artistas se unen para crear un espectáculo de este tipo, con la idea de reactivar poco a poco las actividades culturales presenciales dando seguridad al público.
Para Claudia Eid, promotora de la idea, realizar este proyecto es una forma de adaptarse al contexto y de afrontar un nuevo desafío creativo dejando la zona de confort.
“Normalmente lo que hacemos es escribir y dirigir nuestros propios textos y trabajamos con actores que ya conocemos. Pero la idea aquí es la de abrir todo el proceso creativo que se vuelva un trabajo más de comunidad. Por eso también la idea de juntarnos, porque cada uno pertenece a un grupo, y este regreso paulatino a las presentaciones presenciales es un esfuerzo en conjunto”, explica Eid.
Confiesa que, además de los cambios que se están dando en los textos originales, la puesta en escena y montaje también se transforman, pero que el objetivo en común es que haya una colección de ocho monólogos que estén bien hechos y que le guste al público. “Lo que todos queremos es que sea un buen espectáculo”.
Por su parte, Alejandro Marañón indica, sobre este cruce de ideas, que es una forma de conocer gente nueva (actores y actrices), escribir y dirigir desde otro punto. “Es una gran experiencia. A un principio parecía que podía haberse complicado o podría no satisfacer al ego del director, pero creo que en todo caso colma las expectativas de una forma totalmente nueva”.
Aun en preparativos y puliendo las obras, Eid sostiene que el mARTadero es un espacio que se presta para hacer este tipo de experimentos, pues otro de sus objetivos es velar por la seguridad de todos los asistentes, tanto del artístico como del público.
“La gente debe sentirse segura al ir a ver un espectáculo de forma presencial. El público va a estar al aire libre durante todo el recorrido, sólo los actores estarán dentro de las salas laterales del lugar”, indica Eid.
“Estamos tomando todas las medidas necesarias para que esto pueda ser apreciado en la lógica que esta estamos manejando en este contexto. Creo que será un gran espectáculo. Hay todo el trabajo, todo el pulmón, toda la cabeza puesta y todo el amor al teatro para poder retomar las actividades artísticas; de a poco, con calma y viendo de cuidarnos”, manifiesta Marañón.
“Esta nueva normalidad nos ha dado la posibilidad de renovarnos y todo esto es gracias a la iniciativa de Claudia y, claro, también la posibilidad de renovarnos en cuanto a encontrarnos con otras personas, trabajar de forma distinta y a proponer una nueva mirada escénica en el teatro cochabambino”, añade.
Fechas de presentación:
11, 12, 13, 18, 19, 20, 25, 26 y 27 de marzo
Horario:
1ra función: 18:30
2da función: 19:00
3ra función: 19:30
Monólogos:
Al final del día
Virus Girl
La vida de Ezequiel
El amor en una pantalla
Ágatha
Actriz 2.0
Como luciérnagas
Striming




























