La falta de afecto agrava la desnutrición infantil
Ximena tiene siete años, no habla, no camina y pesa lo mismo que una niña de dos años, 10 kilos. A su edad debería tener el doble de peso, ir a la escuela, hablar, correr y jugar. Pero no. Vivía al filo de la muerte hasta que la Defensoría Municipal de la Niñez y Adolescencia de Vinto, en el valle bajo de Cochabamba, la encontró sola y encerrada en un cuarto.
Después de su rescate, el 16 de diciembre, los vecinos contaron que denunciaron el abandono de la niña y su hermana menor, porque la mamá les respondía cuando la cuestionaban: “Que se muera de a poco, es un estorbo”.
Ximena fue llevada al hospital, tiene desnutrición crónica, un déficit alimenticio y también un signo del trato cruel que recibía. Vivirá con ataques de epilepsia a causa de las golpizas. Está en el Hospital del Niño Manuel Ascencio Villarroel, donde cada semana llega un niño con desnutrición. Algo que llama la atención es que la mayoría de los pacientes viene de familias desestructuras con madres solas.
El pediatra nutriólogo del hospital, Eduardo Luis Suárez Barrientos, afirmó que la desnutrición es una forma de maltrato infantil que se ejerce sobre todo contra niños menores de dos años que están en desarrollo.
Explicó que el hospital atiende dos tipos de desnutrición. La primaria que se subdivide en edematosa en la que el niño o niña tiene una desnutrición aguda, le falta peso y se hincha. La desnutrición crónica, donde el niño le falta talla para la edad que tiene y está “piel y hueso”. Y el desnutrido mixto o crónico reagudizado que presenta características de las anteriores.
Los factores que provocan este tipo de desnutrición se deben a causas sociales porque los niños y niñas no reciben los alimentos adecuados, principalmente, debido al bajo ingreso familiar asociado a problemas de baja escolaridad, falta de conocimientos y la pobreza.
“Los niños más graves que llegan al hospital son los desnutridos agudos y crónicos reagudizados, pero lo curioso es que no llegan por la desnutrición, sino por alguna complicación como una neumonía, diarrea, otra infección o cuadro anémico”, expresó.
El otro tipo de desnutrición es la secundaria, que se da a consecuencia de otra enfermedad como insuficiencia renal y cáncer, que representan un desafió por la particularidad de la alimentación de cada paciente.
La psicóloga del proyecto de Nutrición del Hospital del Niño, María Teresa Alcócer, explicó que la desnutrición se debe entender como un fenómeno multicausal esencialmente por la “falta de apego”, lo que quiere decir, afecto, amor y cariño de los padres hacia sus hijos, en un 85 por ciento de las situaciones.
“Lo triste es que no logramos que las familias se queden con sus hijos, vienen de visita una o dos semanas seguidas con los se puede trabajar en el apego; pero hay personas que no saben cómo cargar a sus hijos, por lo que hay una alta probabilidad que el niño regrese”, reflexionó.
Dijo que, a futuro, estos niños pueden ser inseguros, dependientes afectivamente y tener relaciones poco estrechas con los demás.
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Consecuencias y cuidados
Algunas de las consecuencias que trae la desnutrición en los niños, según Suárez, son que no recupera la talla y tiene problemas de aprendizaje.
Para prevenir estos problemas se debe empezar antes del embarazo con controles médicos y el consumo de suplementos para las mujeres durante la gestación con los alimentos adecuados. Y sigue con el nacimiento a través de controles permanentes.
En el Centro de Rehabilitación Infantil Nutricional (CRIN), dirigido por el médico pediatra nutriólogo Ricardo Sevilla, existen ocho camas y cuatro en la Unidad de Tratamiento al Desnutrido Agudo Severo.
La jefa de Enfermería del Servicio de Nutrición, Tatiana Manzano Gutiérrez, explicó que la segunda sala se creó en abril en el marco del Programa Desnutrición Cero pero son insuficientes, porque cada semana se presenta un nuevo paciente.
Ante la falta de espacio, hay niños con desnutrición internados en otros servicios.
PROGRAMA DE “DESNUTRICIÓN CERO”
Desde 2006, el Gobierno aplica el programa “Desnutrición Cero” en todo el país para reducir la cantidad de niños, niñas y adolescentes que fallecen por la falta de una buena alimentación, de manera preventiva con la dotación de algunos suplementos para las madres para su cuidado durante el embarazo y para el crecimiento de los niños hasta los cinco años.
“Todo esto se da en forma preventiva y gratuita en todos los centros de salud como la lactancia y los suplementos para los niños con la Ley 475”, afirmó la responsable de Nutrición del Servicio Departamental de Salud, Claudia Murillo. Dijo que en 2015 la desnutrición se redujo en 16 por ciento.
Según el pediatra nutriólogo del hospital del niño Manuel Ascencio Villarroel, Eduardo Luis Suárez Barrientos, una de las principales causas de la desnutrición es la falta de lactancia de los niños o que la leche que se les da, en vez de la materna, es diluida perdiendo los nutrientes requeridos.
Por otro lado, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Cercado recibió un 10 por ciento más de denuncias por maltrato. Hasta noviembre, atendió 5.500 casos de vulneración de derechos de los niños, 435 por violencia física, 243 psicológica y 157 de ambas, cuatro por de lesiones gravísimas y 13 de lesiones graves y leves. Cuatro niños murieron por infanticidio en 2016.
OPINIONES
EDUARDO SUÁREZ B., PEDIATRA NUTRIÓLOGO DEL HOSPITAL DEL NIÑO
Desafío: construcción de hospital del niño
Si las dos salas que tenemos están llenas, se termina hospitalizando a los niños en otras salitas, colaboramos con el médico tratante haciendo las interconsultas necesarias; entonces, nuestro hospital está evidenciando la necesidad de mejorar su infraestructura. Necesitamos un hospital del niño porque ahora compartimos espacios con la Maternidad. Uno de los desafíos de Cochabamba es la construcción del hospital para que se pueda atender a todos los niños, pero el sistema de salud debe mejorar su capacidad resolutiva.
MARÍA TERESA ALCÓCER, PSICÓLOGA DEL PROYECTO DE NUTRICIÓN DEL HOSPITAL DEL NIÑO
La desnutrición por falta de “apego”
El 85 por ciento de los casos de desnutrición se debe a la falta de apego de los padres y el restante son por condiciones físicas. En el primer caso, hay varios factores que intervienen como una depresión post parto no tratada de la mamá que no le da de lactar al bebé; que la mujer vive en un núcleo familiar violento y el niño representa una atadura; una mamá joven que no tiene mucha información de cómo criar a un niño; o casos en que los niños nacen con alguna deficiencia, los papás lo rechazan y prefieren que se muera.
JUAN CARLOS SÁNCHEZ, DEFENSORÍA DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA DE CERCADO
Debemos dejar de ser mirones y denunciar
Vivimos en una sociedad violenta, que no respeta las normas. Si hay un niño que está siendo violentado debemos dejar de ser mirones y denunciar. Los padres tienen que comenzar a ser responsables de sus hijos más allá de la relación de pareja que van a tener, no deben olvidarse que hay un niño de por medio. Cuando tienen peleas, muchas veces el único afectado es el niño y a futuro puede tener relaciones violentas replicando lo que sus padres hicieron con ellos. Es un tema estructural que debemos trabajar con la sociedad.





























