Vecinos de Siglo XX reclaman la conclusión del parque modelo
Hace más de cinco años, los vecinos del barrio Siglo XX de Quillacollo peregrinan para que se concluya el parque modelo, cuyas obras iniciaron el 2011. Actualmente, es considerado como un elefante blanco por la falta de atención y utilidad.
El barrio siglo XX, ubicado en la zona sud de Quillacollo, es considerado como zona roja por la inseguridad que existe en el sector a causa de la proliferación de las pandillas.
Los vecinos cuentan que la ejecución del parque modelo inició en 2011 con una inversión de más de un millón de bolivianos, pero hasta la fecha ninguna autoridad entregó la infraestructura.
“Una vez hubo la intensión de entregar el parque por parte de la alcaldesa Carla Lorena Pinto, pero no entregó porque no se logró concluir con el trabajo”, dijo David Mendoza, uno de los vecinos.
Este medio constató que en el lugar falta completar el enmallado, la instalación de bancas, cambio de luminaria, cortar la yerba y retirar las piedras.
“Lo lamentable es que actualmente el parque es utilizado por las noches como un lugar de encuentro para los jóvenes donde se drogan, consumen bebidas alcohólicas y amedrentan a la gente que pasa por el lugar”, dijo Teodoro Maldonado, otro poblador.
Relató que después de las 22:00 es mejor no caminar solos, porque muchos jóvenes se drogan y son peligrosos. “Lo que hacen es robar y golpear a los ciudadanos que pasan por el lugar”, manifestó.
En el parque modelo, que ocupa más tres hectáreas, hay columpios, resbalines, sube y bajas, pasa manos y otros juegos. Pero pese a existir toda esta infraestructura, los niños prefieren quedarse en casa.
“Debemos reconocer que el espacio es amplio, ahí se puede hacer maravillas pero las autoridades no aprovechan el espacio. A nosotros nos da miedo enviar a nuestros hijos al parque porque en cualquier momento pueden ir pandilleros, por eso preferimos dejarlos en casa”, dijo otro vecino.
En varias ocasiones los vecinos pidieron a las autoridades de Quillacollo concluir el parque, especialmente el enmallado, pero no recibieron una respuesta oficial.
Actualmente, el barrio Siglo XX no cuenta con un colegio ni un centro de salud, por lo que los vecinos se trasladan a diferentes sectores para estudiar y también para ser atendidos cuando sufren enfermedades.
“Antes que se construya el parque se tuvo varios desacuerdos, muchos pedían que se realice el parque, pero otros preferíamos la construcción de un colegio o un centro de salud, pero al final no tenemos nada de eso porque ni el parque se concluyó al 100 por ciento”, indicó María Aguilar, otra vecina.
Los pobladores de esta OTB se organizan para limpiar el parque aunque de vez en cuando funcionarios de la Alcaldía acuden al lugar.
Con este mismo sistema de organización, construyeron unos tanques de agua para evitar problemas de sequía.
“Hasta la fecha no hemos tenido que lamentar de sequías, porque el agua que distribuimos es desde las 07:00 hasta las 16:00, además que hemos instalado cámaras, en cada esquina para la limpieza de las cañerías”, dijo Mendoza.
1 millón de bolivianos destinó el municipio de Quillacollo para la construcción del parque modelo. Las obras están paralizadas desde el 2011.
INSEGURIDAD
"En muchas ocasiones nos indicaron que se iba a realizar, incluso juegos para adultos para hacer ejercicios, pero no hay nada". Teodoro Maldonado. Vecino
"Hay un puente dentro el parque que es utilizado como un motel por los jóvenes o un lugar de encuentro para tomar". David Mendoza. Vecino
"Aquí podía construirse un colegio o un centro de salud, pero mire lo que han traído, no vienen niños ni a jugar porque es lleno de granza". Mery Montaño. Vecina
INCREMENTAN LOS ROBOS Y PANDILLAS
La proliferación de pandillas no sólo afecta a los vecinos del barrio Siglo XX, sino también a la OTB Magisterio.
Los vecinos de esta zona se organizaron y pusieron muñecos en cada esquina como una forma de advertencia para los antisociales.
Según cuentan los vecinos del barrio Magisterio, las diferentes pandillas que toman el parque y la cancha de básquet están conformadas por adolescentes desde los 12 años. Manifiestan que usan estos espacios para drogarse y consumir bebidas alcohólicas.
Los vecinos comentan que no existe ni un módulo policial. Tampoco se realizan patrullajes para evitar hechos delictivos.































