Joven se salva de ser linchado y recibe un castigo comunitario
Un joven de 21 años acusado de robar una garrafa se salvó ayer de ser ajusticiado por vecinos de Maica Arriba y Norte, quienes denuncian que no existe presencia policial y que de manera constante son víctimas de antisociales.
El presunto ladrón recibió, en cambio, un castigo comunitario: con una llanta de vehículo en el cuello, fue obligado a dar vueltas en una cancha, mientras recibía chicotazos por parte de los vecinos.
“Lo hemos castigado hasta que llegue su familia porque había sido de la zona; sus padres también lo castigaron delante de toda la comunidad como ejemplo”, contó uno de los dirigentes que pidió no ser identificado.
Según los vecinos, existe un módulo policial en la zona de Pampa Grande, pero, por los conflictos electorales, los efectivos abandonaron el lugar y aún no retornaron. “Estamos negociando para que vuelva la Policía, queremos que nos den seguridad y no sólo vengan a aprovecharse de los borrachitos”, dijo el dirigente.





























