El ducto al sur se paraliza por deuda y conflicto de derecho propietario
La construcción del ducto que llevará agua de Misicuni a la zona sur está retrasada por conflictos de derecho propietario y demora en el pago a empresas constructoras.
De los cuatro lotes en los que se dividió el trazo, sólo uno estaba en ejecución, pero la empresa constructora Eccsa & Asociados gestiona su paralización, debido a que la falta de liquidez le impide continuar con la importación de tubería desde Brasil.
“Estos días nos hemos quedado sin tubería, estamos solicitando paralización, depende de que se pueda resolver el tema de los impagos para reactivar y traer la tubería de Brasil y no generar mucho perjuicio en tiempo. Si paralizamos vamos a pedir una compensación de plazos”, dijo el representante de la empresa Eccsa, Raúl Sola
El ejecutivo indicó que la Gobernación le debe a Eccsa 8 millones de bolivianos, a la fecha sólo le desembolsó el 15 por ciento de ese monto. El tramo estaba en riesgo de paralizarse en octubre.
Eccsa se adjudicó la instalación de la tubería principal (18 km), que transportará agua de Misicuni desde Jove Rancho (Quillacollo) hasta Quenamari (Cercado). Para su adjudicación se dividió en lote 2 y 4.
El que está en riesgo de pararse es el lote 4, que tiene un avance del 65 por ciento y un presupuesto de 48,7 millones. Se comenzó a construir en mayo de 2019 y debía entregarse en diciembre de 2020.
El lote 2 tiene un avance del 97 por ciento, pero está paralizado y espera la aprobación del contrato modificatorio entre la Gobernación y el Ministerio de Medio Ambiente y Agua. Su presupuesto es de 45 millones de bolivianos.
Derecho propietario
El lote 1 corresponde a la construcción de cuatro tanques de almacenamiento, de los cuales cuatro ya fueron concluidos, pero uno fue paralizado por falta de derecho propietario, en la zona de Sivingani (Cercado).
La obra tiene 80 por ciento de avance y fue adjudicada a la empresa Premezcla Total por 18 millones, informó el supervisor de la empresa Asociación Accidental A&A Asociados S, Luis Albis.
En tanto, el lote 3, que corresponde a construcción de ramales para El Paso (Quillacollo), está en proceso de firma de contrato.
El presupuesto de construcción es de 6,3 millones de bolivianos. Esta obra en un principio se adjudicó a la empresa Indesa, pero se resolvió contrato con esta contratista.
Según Albis, toda la obra tiene un avance del 70%.
Las obras fueron afectadas por los conflictos poselectorales de 2019, la pandemia de la Covid-19 y los conflictos sociales de este año.
El secretario de Obras de la Gobernación, René Ayala, negó que las obras estén paralizadas, no se refirió a los pagos e indicó que no podía atender a este medio porque estaba en una reunión.
En declaraciones anteriores, indicó que las cuatro empresas que construyen el ducto no pudieron trabajar durante la cuarentena rígida.
Se usará el 9% del agua de Misicuni
En la época de lluvias de 2019 y 2020, la presa Misicuni acumuló 170 millones de metros cúbicos (m3) de agua, pero de esa cantidad sólo se utilizará el 9 por ciento para consumo, debido a la demora en la construcción de los ductos para llevar el líquido a Sacaba, Cercado y Quillacollo.
Misicuni entregará este año 16 millones de metros cúbicos a Semapa, lo que representa el 9 por ciento de lo acumulado en la presa.
Debido a la falta de ductos, la Gobernación y Misicuni entregaban agua de la presa a la zona sur en cisternas y de forma gratuita.



























