Renuncia gobernador argentino tras incidentes
Buenos Aires | AP
El gobernador de la provincia de Santa Cruz, Carlos Sancho, presentó su renuncia ayer luego de los violentos incidentes registrados en la víspera en Río Gallegos, y la Legislatura designó en su reemplazo a Daniel Peralta, estrechamente vinculado al presidente Néstor Kirchner, informó la agencia gubernamental Télam.
Los incidentes del miércoles en Río Gallegos, capital de Santa Cruz, a 2.700 kilómetros al sur, se derivaron por demandas salariales de maestros y empleados municipales.
La Policía provincial reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma una combativa marcha de empleados municipales, que intentaban llegar hasta la Casa de Gobierno en Río Gallegos. Unas 20 personas recibieron lesiones de distinta consideración, lo cual generó un clima de repudio y de protestas en esa ciudad.
Peralta era hasta ahora titular de la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), que explota las minas de Río Turbio.
El jefe del gabinete de ministros, Alberto Fernández, declaró ayer a la prensa que "el gobernador conoció a través de sus propios funcionarios el malestar que existía en el presidente (Kirchner), que nunca fue partícipe de ese tipo de políticas represivas frente a manifestaciones sociales, por injustas que sean esas manifestaciones".
Santa Cruz ha sido siempre un baluarte político de Kirchner, quien la gobernó durante toda la década de los noventa y hasta asumir la Presidencia en 2003. Los paros de docentes y empleados municipales parecieron un abierto desafío a su autoridad.
Los maestros provinciales están en huelga hace más de un mes, reclamando que se incorporen oficialmente a sus sueldos, nominalmente los más altos en el gremio de docentes de todo el país, las sumas adicionales que perciben mensualmente, no tenidas en cuenta para cálculos jubilatorios.
El gobierno federal dispuso la conciliación obligatoria en el conflicto, en procura de un arreglo de los huelguistas con las autoridades provinciales, pero los dirigentes sindicales la rechazaron y decidieron proseguir la huelga, que mantiene cerradas las escuelas de Santa Cruz desde comienzos de abril.


























