Campaña antiviolencia prevé formar a 300 niñas
El programa “Yo Soy Mi Primer Amor” llegó a Cochabamba para capacitar a más de 300 mujeres entre 8 y 16 años en temas de prevención a la violencia.
Esta actividad es impulsada por la activista en derechos humanos Maricruz Ribera, quien acompañada de un equipo de profesionales y voluntarios preparan un taller de cuatro horas con juegos y manualidades para hablar de derechos, autoestima y prevención a la violencia.
El encuentro inicia a las 14:00 en la unidad educativa Wilge Rodríguez, ubicada en las calles 16 de Julio y Bolívar. “Va a ser un taller muy divertido donde se va a trabajar el tema de autoestima, del derecho y de prevención de violencia con niñas y adolescentes. Es completamente gratuito y el único requisito es llegar puntual”, dijo Ribera.
Ribera, quien es esposa del alcalde de La Paz Luis Revilla, señaló que es necesario trabajar con las mujeres desde su niñez para fortalecerlas a nivel integral y evitar que se conviertan en futuras víctimas de violencia. “Todo se puede prevenir y es a través de la educación”, indicó.
Ribera agradeció a las empresas que apoyan esta actividad. En el caso de Cochabamba las empresas que apoyaron son: hotel Cochabamba, hotel La Casa de Margarita, Manaco y la Cooperación Suiza.
Señaló que en el taller de hoy “se va a vivir una tarde muy divertida de chicas donde se van a hacer manualidades, van a bailar, se van a divertir y se van a empoderar y hablar de cosas entre iguales porque nos vamos a reunir mujeres de todas las edades para hablar de nosotras y de cómo estar mejor”.
El programa también incluye a madres y padres, quienes tienen programas específicos. “Uno de los temas que me encanta tocar, sobre todo con pequeñitas, es del cuidado del cuerpo, si algún toque te incomoda, así sea un familiar, un vecino, está mal. Una de las reglas es contar a alguien de confianza o pedir ayuda”.
BAJA AUTOESTIMA EN NIÑAS
Maricruz Ribera indicó que, en los dos años de vida que tiene el programa “Yo Soy Mi Primer Amor” —que nació en La Paz, se extendió a Santa Cruz, Oruro, Potosí y ahora Cochabamba—, se logró identificar que las niñas bolivianas tienen baja autoestima, lo que las hace vulnerables a convertirse rápidamente en víctimas de cualquier tipo de violencia.
“Hay muy baja autoestima en nuestras niñas y a veces el tener (baja) autoestima te hace someter o aguantar alguna situación que no es la que merecemos como mujeres. La niñas tampoco conocen nuestros derechos como mujeres”. El programa benefició a más de 10 mil niñas y adolescentes pero también existen más de 600 voluntarias a nivel nacional que, además de talleres, participaron en maratones en Santa Cruz y La Paz con una participación masiva, sobre todo de mujeres en rechazo a la violencia.



























