Copa dice que no se aferra al cargo de Presidenta del Senado
La presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa, aseguró hoy que no se aferra a su cargo y señaló que respeta la opinión de algunos sectores que no apoyan su continuidad en el puesto.
"Serán mis colegas los que van a decidir que va a pasar con el cargo. Yo no me aferro a ninguno, yo nunca me he aferrado a nada, no tengo por qué hacerlo", aseveró en entrevista con Erbol.
Ayer los dirigentes de las centrales del trópico de Cochabamba, en una concentración realizada en el municipio de Villa Tunari, plantearon que la presidencia del Senado sea asumida por el senador, Pedro Montes, en reemplazo de Eva Copa.
Al respecto, Copa señaló que desde la presidencia del Senado únicamente buscó la pacificación del país y señaló que "será el pueblo boliviano" el que juzgue su trabajo.
"He actuado con verdad y justicia y lo único que he buscado es pacificar el país. Será el pueblo boliviano quien nos juzgue", aseveró.
Copa, manifestó que quienes están dando luces para sobrellevar la crisis del MAS son las personas que estaban calladas hace cuatro años, marginadas por quienes gobernaban.
"Muchos no se han creído capaces de poder llevar adelante esta situación tan difícil que atravesó el partido, pero nosotros no tenemos resentimiento, de igual manera los hacemos participar y consultamos con ellos. No puedo decir que somos una bancada unida, somos heterogéneos, con distintos pensamientos y también de diferentes sectores, pero las personas que dieron la cara por el partido, eran aquellas que estaban calladas estos cuatro años, y son los que están dando luces para salir de esa crisis institucional", explicó a Urgente.bo.
Copa sostiene que no se aislará al "ala dura del MAS". Sin embargo recalcó: "las bases que nos siguen esperaban mucho de nosotros, pero más y sobre todo de los que siempre salían en prensa".
Copa encabezó el diálogo con los otros partidos para viabilizar la ley de convocatoria a nuevas elecciones y dar continuidad al trabajo de las cámaras a pesar de la renuncia de Evo Morales y su abandono del país. En la última semana, denunció que grupo radicales la estaban hostigando y denunció que su antecesora Adriana Salvatierra había "negociado" la Presidencia del Estado.





























