Gripe aviar
A principio de diciembre del año pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba del aumento inminente de brotes de gripe aviar en países de América.
La OMS replicaba una alerta de la Organización Mundial de Salud Animal (OMSA) que manifestaba preocupación por la “velocidad de propagación” de esa enfermedad.
Hace dos semanas, Sacaba reportó los primeros dos focos de contagio en granjas de producción, luego se identificaron otros cinco brotes.
La reacción de las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) fue rápida. Hasta ahora, se estima que 240 mil aves ya han sido sacrificadas para detener la propagación del mal.
A eso siguió el efecto que tuvo la aparición del brote y las acciones para contenerlo en la población: disminuyó el consumo de carne de pollo y de huevos.
Los previos de esos productos bajaron en el mercado y eso provocó, hasta ahora, una pérdida de más de 10 millones de bolivianos para los avicultores, según denuncia la asociación departamental del sector.
La gente teme consumir huevo y carne pollo, a pesar de que ambos productos son las principales fuentes de proteínas animales para la mayoría de la población. Pero se abstienen de consumirlos porque temen por su salud. Sin embargo, “un informe oficial de la OMS establece que las infecciones (de gripe aviar) en humanos no son frecuentes, son puntuales y, cuando ocurren, no se diseminan fácilmente”, señala un comunicado del Ministerio de Salud emitido hace cinco días.
“No hay razón alguna para entrar a algún tipo de emergencia o para evitar el consumo de la carne, afirmó la viceministra de Promoción, Vigilancia Epidemiológica y Medicina Tradicional”, señala otro comunicado de esa dependencia gubernamental.
Ambos comunicados están en las redes sociales de ese Ministerio y fueron replicados por la prensa, pero no es suficiente para contrarrestar el temor de la población. Lo mismo que el plan de contingencia que está frenando el brote de esa enfermedad no es suficiente para erradicarla. Para eso se necesitan vacunas que ya se están aplicando en otros países.
Así se constatan dos falencias en el trabajo de los ministerios de Desarrollo Rural y Tierras, y de Salud.
Esas dependencias tendrían que haber previsto el brote y propagación de la gripe aviar en el país, pues estaba anunciado hace dos meses, y previsto también una campaña de información para despejar dudas y temores de la población.
Aún es tiempo para aplicar esas acciones, ojalá lo hagan.




















