No cesó su servil condición
Además de ser una agresión contra el arte poético y elementales reglas de la gramática castellana, el himno a Evo Morales es innoble y envilecido
La subordinación al Gobierno por parte de las Fuerzas Armadas, existe exclusivamente para el rol esencial de defensa de la soberanía que les ha encomendado la Constitución Política del Estado, pero no como instrumento de un partido político.
Esa subordinación debe ejercerse en un marco de neutralidad e imparcialidad, con resguardo de la dignidad de cada uno de sus integrantes, sin obligar a comportamientos que tienen el carácter de atentado contra los Derechos Humanos.
Contrariando totalmente esa norma, ha comenzado a entonarse en algunos regimientos un himno de ensalzamiento de Evo Morales y de adhesión a su partido político que, además de ser una agresión contra el arte poético y elementales reglas de la gramática castellana, es innoble y envilecido.
Existen al respecto antecedentes comprobados, algunos de los cuales han sido citados a modo de ejemplo por representantes del Alto Mando Militar, quienes, al defender el himno en cuestión, hicieron mención a otros de homenaje a Germán Busch y a Gualberto Villarroel.
Esos actos de alabanza a dos de los militares que gobernaron el país, no surgieron para ponderar la actuación encomiable de ambos durante la Guerra del Chaco, sino para celebrar algo distinto, porque, posteriormente, las Fuerzas Armadas se identificaron con las posiciones políticas ideológicas sostenidas por ellos cuando a su respectivo turno ejercieron el poder. Tuvieron como origen el hecho de que el partido político gobernante desde 1952 calificó al primero como “precursor” y al segundo como “iniciador” de la denominada “Revolución Nacional”. En el mismo periodo, un numeroso grupo de militares ingresó con juramento a dicho partido político y formó la “Célula Militar” de ese sector.
Posteriores precedentes están en la utilización por los militares, en calidad de actitud servil a los gobernantes, de la divisa “Por la Revolución Nacional” en el periodo indicado y, actualmente, de la expresión “Patria o Muerte-Venceremos”.
El obligar a los integrantes del Ejército a entonar cánticos laudatorios, que los identifican con la ideología de los partidos políticos gobernantes, contradice claramente lo expuesto en el artículo 245 de la actual Constitución Política del Estado que declara que las Fuerzas Armadas “no realizan acción política”, y señala que, “individualmente, sus miembros gozan y ejercen los derechos de ciudadanía en las condiciones establecidas por la ley”, entre los cuales se encuentra el de “libertad de pensamiento” (numeral 3 del artículo 21 de la Constitución Política del Estado), que es coincidente con las disposiciones de todas las anteriores.
El autor es abogado.
Columnas de JOSÉ LUIS BAPTISTA MORALES




















