La oposición más tonta del mundo
Pensando en la oposición política boliviana, recuerdo cierto refrán, cuyas palabras exactas me cuesta recordar pero que podría resumirse así: "Si me engañas una vez, tuya es la culpa. Si me engañas dos veces, la culpa es mía".
El viernes, buena parte de los diputados de la oposición pidieron licencia, ausentándose de la Asamblea. ¿El motivo? Aparentemente querían participar en los festejos cívicos de Santa Cruz... o simplemente descansar. Debe ser agotador observar de palco el dominio masista.
Esto hubiera pasado como un episodio más de la legendaria pereza parlamentaria si no fuera porque el MAS aprovechó esta ausencia colectiva para elegir a un Defensor del Pueblo. A su Defensor...
Sorprende la ingenuidad de los parlamentarios de CC y del partido de Camacho (juro que no recuerdo su nombre... así de relevantes son). En efecto, a pesar de años de estafas y luego del fraude de 2019, siguen confiando en que el MAS respetará las normas de la buena fe y la honestidad. ¿Habrán nacido ayer? ¿Seguirán creyendo en Papa Noel?
Y cuando vuelven, obligados a constatar la victoria masista, se turnan para "pedir disculpas" al país.
¿Qué vamos a hacer con sus disculpas, señores diputados? Era mejor que sigan bailando por ahí. Era preferible y más valiente que asuman a fondo su ineptitud y desorientación, en lugar de fingir vergüenza y arrepentimiento. Sus palabras no sirven para nada... excepto para añadir un toque cómico a la tragedia que son como oposición. No los eligieron para que sean corteses, sino eficaces...
No creo que los miembros de CC y del otro partido (¿movimiento mesiánico camachista?) hayan aprendido la lección. Los van a seguir estafando.
Los ciudadanos, en cambio, aprenderán la lección: nunca más votar por nada que se parezca a esos remedos de políticos.
Columnas de ERNESTO BASCOPÉ






















