Escolares del sur vuelven a clases, pero sin agua y poca bioseguridad
Sin agua potable ni fondos para adquirir insumos de bioseguridad para reducir el riesgo de contagio de la Covid-19, cientos de estudiantes de diferentes escuelas de la zona sur de la ciudad de Cochabamba comenzaron a pasar clases semipresenciales, pese al riesgo y a las recomendaciones del Servicio Departamental de Salud.
Los altos costos para acceder a internet, la cobertura deficiente y la carencia de equipos tecnológicos obligaron a los padres de familia y profesores a organizarse para garantizar el derecho a la educación que no pudo concretarse con clases virtuales.
Este es el caso del colegio Antonio Díaz, ubicado en Sivingani, donde el 50 por ciento de estudiantes acude por una o dos horas a las aulas para pasar clases. La otra mitad asiste al día siguiente.
En un recorrido por el lugar, en el extremo sur de la ciudad, se constató que niños y adolescentes llegan al establecimiento con su barbijo y una botella de alcohol.
Dirigentes, profesores y administrativos coordinan los controles para evitar las aglomeraciones y vigilar que los colegiales ingresen a los ambientes desinfectados.
El presidente de la Junta Escolar, Junior Tejada, indicó que se están preocupados porque los recursos económicos para adquirir el agua de cisternas, productos de limpieza y alcohol son limitados.
“Ante la falta de respuestas a nuestras necesidades, los padres nos organizamos para comprar insumos y cámaras de desinfección con aportes y multas”, aseveró.
Tejada aseguró que la crisis educativa se ahonda en el sur, porque además los padres deben aportar para hacer mantenimiento y cancelar el salario de algunos maestros, debido a que existe un déficit de 780 horas.
Con lágrimas, el secretario de infraestructura del establecimiento, Ángel Aguilar, cuestionó la dejadez y falta de colaboración de las autoridades del Ministerio de Educación y de la Alcaldía para mejorar las condiciones de acceso a la educación para más de 1.400 estudiantes.
“Nos falta mobiliario, todo se ha hecho con el aporte de los padres, cada mes por familia pagan un aporte de Bs 15. Con las clases semipresenciales tenemos más necesidades, pero no podemos aumentar la carga económica porque sabemos que los estudiantes vienen de hogares humildes”, puntualizó.
Aguilar agregó que aplicar la modalidad a distancia o clases virtuales es complicado, porque la gente vive en cerros donde ni la señal de todos los canales de televisión es nítida.
Otro establecimiento en el que se combinó las modalidades y el sistema de trabajo es la escuela San Nicolás en el sector de Cobol, donde son los maestros los que acuden a las aulas para dejar y recoger tareas.
Dora, una maestra de primaria, contó que la falta de celulares y señal de internet frenó las clases virtuales.
Además, subrayó que otra dificultad es que los niños de inicial no tienen apoyo para seguir los contenidos en las plataformas, porque los progenitores en muchos casos no saben leer ni escribir.
“Mandamos material con los papás para que los niños trabajen en casa. Ellos tienen que traer nuevamente los cuadernos para revisar el avance. No podemos pasar clases porque las aulas son pequeñas”, concluyó la profesora.
Protestan por la falta de internet
Vecinos de cuatro barrios de la zona de Pampa San Miguel protagonizaron ayer una protesta para exigir a la empresa Entel que amplíe la cobertura de la fibra óptica, debido a que los estudiantes no pueden acceder al servicio para pasar clases virtuales.
Los movilizados indicaron que por día gastan entre Bs 10 y 30 para que sus hijos ingresen a las plataformas digitales.
26 de Noviembre, Alto Paraíso, Jacarandá y Pajcha son las OTB que aguardan una respuesta de la telefónica a las notas que enviaron para mejorar la señal.
15% de acceso al internet. Sólo ese porcentaje tiene acceso a internet sin cortes, según maestros. El resto, incluso, busca horario para buena señal.
Los barrios periurbanos de la zona sur reflejan la crisis en educación que se vive en el país. Hay riesgo, pero no sabemos qué más hacer.
Junior Tejada, Rpte. Junta Escolar
Por la mala señal los estudiantes no logran captar lo que estamos enseñando. Además, la vista les cansa cuando se conectan de un equipo pequeño.
Dora, profesora
La Alcaldía no apoya a escuelas de convenio. Nos han cortado la luz y nos urge que se haga mantenimiento porque la infraestructura ya tiene más 20 años.
Ángel Aguilar, dirigente
Necesitamos que construyan más aulas, las que tenemos son pequeñas. Para no exponer a los niños estamos coordinando con los profesores.
Escolástica, madre de familia





























