Exmandataria Áñez recibe tratamiento médico en el penal
Después de varios días de sufrir una descompensación, ayer la expresidenta Jeanine Áñez comenzó su tratamiento médico en el penal de mujeres de Miraflores en La Paz. Esto debido a la negativa de internarla en una clínica en la ciudad para que supere la infección que la aqueja.
“A la conclusión de la junta médica, concordamos con el doctor Ramiro Gutiérrez en iniciar el tratamiento antimicrobiano lo antes posible, mientras los trámites legales permitan su salida de la penitenciaría (…). Conclusión que el doctor Wilder Huanca (médico del penal) no quiso consignar en las dos líneas que había registrado en el acta, pasando de moderador a parte de la junta”, señala el informe médico publicado en la cuenta de Facebook de Áñez.
El médico personal de la exautoridad revela que el salubrista del penal se opuso a solicitar la internación de Áñez en una clínica.
“Se le recordó que él no tiene potestad ni condición para la toma de decisiones en cuanto al tratamiento; no obstante, igual se negó a registrar dicha conclusión”, indica el galeno de la expresidenta en el documento, en el que también dice que Huanca afirmó no estar de acuerdo con la internación de Áñez porque en el penal “existen todas las condiciones para que reciba tratamiento”.
Angles revela en el parte que abandonó la junta por considerar “fútiles” su participación e intervenciones en la cita.
“No habiendo sido la conclusión a la que llegamos minutos antes, les dije que no seguiría siendo parte de la reunión por resultar fútil mi presencia y comentarios, así que me retiré sin siquiera haber realizado una línea que muestre lo que tratamos y concluimos en la junta”, sostuvo el médico de la exmandataria.
La semana pasada, Áñez sufrió una descompensación, por lo que se sugirió la intervención de su médico personal, así como su internación en un centro hospitalario. Sin embargo, desde el penal argumentaron que existen las condiciones para que la expresidenta lleve a cabo el tratamiento sin dejar la penitenciaría.
La expresidenta lleva un mes y medio privada de libertad, de forma preventiva, por la supuesta comisión de los delitos de sedición, terrorismo y conspiración.



























